
Anónimos en el correo electrónico,
Hace un tiempo que estoy recibiendo mensajes en mi cuenta de correo de alguien que quiere mantener una relación conmigo. Sé que es alguien que conozco porque pocos conocen mi dirección. Me esta poniendo nerviosa porque en unos mensajes me piropea con cosas bonitas y en otras me define un acto sexual en el que yo estoy incluida y se me ponen los pelos de punta. Por una parte lo pienso como una aventura y me gusta, pero noto que el chico va muy fuerte conmigo y me da miedo. ¿Cómo debo actuar? Él sabe quien soy, pero yo no y eso es lo que más nerviosa me pone. Ahora dudo de todo el mundo y la situación se me hace incontrolable.
Comprendo que estés asustada por un lado e intrigada y algo estimulada por otro.
Todos tus esfuerzos deben concentrarse en descubrir quién es tu interlocutor (no sé cómo definirle; acosador, admirador, pretendiente...) o, al menos, qué intenciones tiene. No puedes seguir moviéndote en la incertidumbre, entre el miedo y la ilusión.
En cualquier caso, no esperes nada demasiado bueno de una persona que no se descubre después de tanto tiempo. Como un juego de seducción podría ser divertido unos pocos mensajes. Ponerle tanto morbo sólo demuestra que se está divirtiendo mientras juega contigo. Sabe que estás asustada, imagina que también algo intrigada. El se divierte y tú sufres.
Por cierto, ¿le has contestado alguna vez?. No lo hagas tu misma. Pide a algún amigo de confianza que le conteste como si fuera tu novio, sin amenazarle pero si poniendo las cosas claras y pidiendo que te deje en paz. Su reacción te hará ver sus verdaderas intenciones. Espero que funcione. Si las contestaciones se suben de tono después de esto, al menos tendrás un amigo en quién apoyarte y te ayude a acabar con esto en el sentido que sea.
|