
Autocontrol y trabajo
¿Qué puedo hacer para controlar mi mente y mejorar mi rendimiento laboral?
La mayoría de la gente piensa que la palabra autocontrol equivale a fuerza de voluntad, coraje o poder. Ceder al influjo de un hábito profundamente arraigado se considera una muestra de debilidad, de falta de autocontrol. Tal como Oscar Wilde afirmó lacónicamente "puedo resistirlo todo, excepto la tentación" En realidad el autocontrol está relacionado con un conjunto de prácticas que pueden aprenderse y desarrollarse con la experiencia. Podríamos decir, que el autocontrol es como "un proceso a través del cual el individuo llega a ser el principal agente en la guía, regulación y dirección de las características de su propio comportamiento" Este comportamiento, a su vez le conducirá, a unas determinadas consecuencias positivas que se desean.
Técnicas de autocontrol:
1º- Es imprescindible aprender a detectar la conducta problemática antes de intentar modificarla. En tu caso sería, no dejar que tu mente se disperse cuando tienes que trabajar, es decir poder concentrarte en tu trabajo.
Sería oportuno que hicieras un listado sobre las consecuencias a corto, medio y largo plazo; por un lado, si no realizas bien tu trabajo y por el otro si esté trabajo está óptimamente ejecutado.
2º- Es importante que aprendas a controlar los estímulos que desencadenan la respuesta no deseada. Seguramente hay un montón de cosas que te preocupan, te obsesionan o simplemente, deseas volar con tu imaginación. Intenta cuando comiences a trabajar ponerte un horario, por ejemplo: trabajar dos horas y quince minutos para pensar libremente. Los tiempos que tu te impongas, tendrás que realizarlos de forma rigurosa y con la ayuda de un reloj. Si te engañas, te estarás engañando a ti mismo, tú eres en último término, el único artífice de las modificaciones que tengan lugar.
3º-Plantéate objetivos concretos a corto plazo, dentro de tu trabajo. Haz una lista de motivaciones que tengas y, luego anota cuántas de ellas puedes conseguir a través de tu trabajo. Ilusiónate pensando en conseguirlas.
4º-La compensación económica por el trabajo que realizamos es importante, eso hace que nos sintamos valorados por nuestra empresa o nuestro jefe. Sin embargo, a veces nos olvidamos de la satisfacción inmensa que produce el trabajo bien hecho; hecho con ilusión, con esfuerzo, con dedicación y con responsabilidad. Desde luego, no hay nada menos gratificante en la vida que hacer las cosas, sea cual sea, por salir del paso.
5º-Intenta centrarte en cada momento con lo que haces, sin pensar en otra cosa. Cuando termines será el momento de cambiar de actividad. Si consigues no dispersarte, y terminar lo que te habías propuesto, ¡enhorabuena! Gratifícate como más te guste.
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