
Tomé una decisión y ahora me arrepiento.
Hace algún tiempo te escribí para pedirte ayuda y decidir entre dos amores. Tomé una decisión y dejé a la persona nueva que había entrado en mi vida, para intentar poner todo mi esfuerzo en la que ya tenía. No ha sido fácil, porque nos vemos a diario en el trabajo y mis sentimientos no han muerto, ni mucho menos. Qué actitud debo tener para con él y hacerle el menor daño posible, lo veo sufrir y se me rompe el alma, él me pide mi amistad, pero sé que lo que quiere es reavivar la historia y me cuesta un mundo tenerlo cerca y tratarlo como un compañero más... Se niega a mirar hacia otra parte porque dice que conoció al amor de su vida y yo... ¿Quizá tomé la decisión equivocada?
No me dices si tomaste la decisión que yo te propuse, pero en cualquiera de los casos no pienses que fue la equivocada.
Cualquier decisión de este tipo es difícil de tomar, trae secuelas y no sólo para la persona abandonada, también para ti.
Como suele pasar con cualquier decisión, es mejor olvidarse de que pudiste elegir la otra opción, no pongas a funcionar la moviola antes de tiempo y avanza en el camino que tomaste sin mirar atrás.
¿Cómo crees que te encontrarías si hubieras elegido al otro? y ¿cómo crees que estaría él?. No puedes estar martirizándote continuamente sobre lo acertado de tu decisión.
Sigue hacia adelante con decisión y sólo en el caso de que todo salga mal habiendo puesto el máximo por tu parte, te puedes plantear el volver atrás.
De todas formas, el tiempo cura muchas heridas y olvídate de la amistad. Parece que quedando como amigos le haces menos daño pero es todo lo contrario.
|