
Madres trabajadoras ¿hijo abandonado?
Estuve de excedencia cuidando de mi hijo hasta que cumplió 19 meses, entonces volví a trabajar en la oficina (un trabajo de 7:45 a 15.00 horas en mi propia ciudad) y el niño pareció aceptarlo bien. Apenas pasados seis meses en esta situación me surgió la posibilidad de trabajar como profesora interina en una Escuela Oficial de Idiomas a unos 90 kms. de la ciudad en la que vivo. Como no tengo coche y las clases son por la tarde eso implica que salgo de casa sobre las 12:30 de mediodía y no regreso hasta pasadas las 22:30. El niño lo no lo ha asimilado todavía y, lo que es peor, me espera despierto y rara es la noche que se duerme antes de la medianoche, además tengo que acostarme con él porque si no se baja de la cama. Los sábados y domingos estamos juntos, pero ya el domingo por la tarde se pone absolutamente insoportable como si presintiera que al día siguiente voy a volver a trabajar. A veces creo que he sido egoísta aceptando este trabajo, pero, por otra parte, después de haber estudiado una carrera, sabe bastante malo trabajar como periférico del ordenador. ¿Cómo puedo hacer comprender a mi hijo que no por haber cambiado de trabajo, y de horario, lo quiero menos?
El temor a la separación es algo normal en los niños pequeños. La ansiedad ante la separación se inicia alrededor de los 7 meses, se intensifica hasta alcanzar su punto culminante justo después de cumplir 1 año, y va menguando progresivamente durante los próximos 3 años. Si tu hijo protesta, es sencillamente porque te está diciendo que te quiere y que te necesita a su lado. No te agobies, tu hijo terminará comprendiendo que el hecho de que trabajes significa que no está tanto contigo, pero no que vaya a perderte. Por otro lado es importante que trabajes, pues no hay que olvidar que, un buen equilibrio por tu parte es la mejor garantía de la felicidad y el buen desarrollo de tu hijo.
Qué puedes hacer:
1º-Piensa que el esfuerzo de adaptación que tiene que realizar tu hijo es grande, por eso cuando estés con él dale todos los mimos posibles. Cuando llegues a casa del trabajo estate un rato al lado de su cama y léele un cuento, es probable que no te apetezca nada, pero piensa en lo feliz que le vas a hacer. Lleva todo el día esperando que llegue su mamá.
2º-Es importante que tu hijo participe de tu trabajo, dado que es algo importante para ti. Hay un truco que puedes utilizar, compra una hucha, que con las monedas haga mucho ruido. Explícale al niño lo importante que es ir a trabajar, y que gracias a tu trabajo vas a poder ir llenando su hucha. Cada mañana antes de irte dale una moneda para que él mismo la meta, planea con él que es lo que vais a hacer juntos con ese dinero. Sólo meterás monedas los días que vayas a tu trabajo. Al cabo de unos días romperla, que esto sea todo un acontecimiento, luego vete con él a la tienda de las "chuches" y deja que se compre lo que quiera.
3º-Disfruta lo más que puedas de tu hijo, piensa que ésta es una etapa que se va a superar. Dentro de un tiempo el niño, debido a su desarrollo evolutivo, será menos dependiente.
|