
Tengo un amante y no puedo dejar a mi marido.
Tuve de soltera un amigo por el que sentí algo especial que me negué a mi misma, tenía novio y al poco tiempo me casé. Dejé de verlo, pero tras un tiempo, nos hemos vuelto a encontrar. El tiene ahora pareja estable y yo he tenido un hijo, somos amigos y amantes. Mi matrimonio hace un tiempo que no va del todo bien, aunque él no es la causa. Y creo que nunca hemos dejado de querernos. Me siento mal conmigo misma porque sé que no debo, pero deseo seguir con él, por rara que sea nuestra historia. Y además, hay un importante motivo que me impide romper mi matrimonio. ¿Es posible que pueda seguir ocultando esta relación y deseándola con esta locura que siento?.
Es posible seguir manteniéndola oculta a los ojos de tu marido, pero a costa de mucha presión y desgaste, tanto por tu parte, como por parte de tus dos relaciones. La mentira y los remordimientos son una continua fuente de stress.
Supongo que el importante motivo que te impide dejar a tu marido será tu hijo y su bienestar emocional y económico.
Lo más aconsejable es que pongas en la balanza las dos opciones y elijas la que más pese, para tu propia estabilidad, sin olvidar a tu hijo, pero comprendo que esto es infinitamente más fácil de aconsejar desde el otro lado de la pantalla, que llevarlo a cabo en la realidad.
Ahora bien, antes de optar por dejar a tu marido, si es que esto es lo que realmente quieres, asegúrate de que tu amante está realmente dispuesto a daros, a ti y a tu hijo, la seguridad que necesitas. Los momentos de pasión no bastan para construir una vida plena y menos con un niño de por medio.
|