
De su infidelidad al pasotismo machista.
Querido amigo, hace ya tiempo que te planteé un problema de infidelidad, al cual me respondiste muy bien por cierto.
Pasamos el problema de la infidelidad, aquello se acabó y me consta, pero el infierno continúa.
Ahora yo me he vuelto desconfiada y él sigue haciendo su vida de siempre, completamente al margen de mí y, lo más grave es que me dice que no piensa cambiar.
Claro, a la mínima, se me "cruzan los cables" y me da el ataque de celos. Según él, el problema es mío y supongo que tiene razón, pero yo me estoy debatiendo entre dos grandes fuerzas: la del corazón y la de la mente. Mi corazón me dice que aguante, que le quiero y que necesito estar a su lado, que tenga confianza en él y que todo se arreglará. Mi mente que ya estoy harta de vivir así, de no tener una familia normal, con una vida normal. De que mis días sean trabajar, llegar a casa, ir a buscar a mis hijas, la compra, volver a casa, hacer la limpieza, conectarme al ordenador(me distrae mucho),hacer la cena y ...esperar.
Vale, siempre ha sido así y siempre ha ido bien, ¿porqué ahora no me satisface?, ¿por qué me siento tan y tan sola?, ¿porqué desconfío de todo?. Me dijiste que tardaría tiempo en asumirlo, pero veo que el tiempo pasa y yo cada vez me siento peor. Es una sensación muy amarga y hay días en que estoy súper deprimida y sin esperanza y otros en que parece que esté más alegre..., hasta que me tuerzo otra vez. A ver si tus sabias palabras llevan un poco de paz a mi corazón, porque créeme que la necesito.
Querida Mapi, lo primero es pedirte excusas por mantenerte sin respuesta.
En ésta, tu segunda pregunta, vuelves a plantear tu desconfianza después de su infidelidad, pero me añades unos componentes nuevos que alteran completamente mi primera respuesta.
Me parece que él está muy mala acostumbrado y quizás en parte por tu culpa, por no haberte plantado antes. El hace su vida, mientras tu te matas por resolverle sus problemas de logística. Te dice de vez en cuando que te quiere (puede que sea verdad) y cree que con eso todo está arreglado.
Tu única esperanza es cambiar el ritmo, cortarle el suministro de oxígeno y que se dé cuenta de lo que te necesita.
No le prepares la cena, no le laves la ropa ..., ponte dura con él y empezará a valorarte como debe.
Te dará miedo actuar así, pero tienes más que razones para hacerlo. Si reacciona con rebeldía, al contrario de como te aconsejé en la respuesta anterior, restriégale su infidelidad (me parece que es lo único de lo que se siente culpable).
No te doy paz, lo sé, pero me parece que no queda más remedio que sacar las armas.
Si te quiere funcionará, sino me vuelves a consultar.
Suerte, vista y al toro.
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