
El tímido santanderino.
Me gusta un chico que no me acaba de pedirme salir con él y no se atreve a hablar conmigo a solas. Soy de Santander.
No te preocupes porque si sólo es que no se acaba de decidir, tiene fácil solución. La timidez es como la piel del coco. Es difícil de romper, pero una vez abierto, el interior es muy dulce y sabroso.
No ataques ni muy directamente ni demasiado rápido, lo le asustes. Debes procurar una situación propicia para que él se suelte. Haz que te invite (así de descarado) al cine y después a cenar en un sitio agradable. Sácalo de la muchedumbre, busca una conversación en la que se sienta cómodo (un hobby, su trabajo, etc.) y espera con paciencia.
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