
Amor y atención a trompicones.
Hace tiempo que conocí a un chico en el gimnasio, comenzamos a quedar casi a diario, pero al tiempo no se lo que pasó que dejó de llamar y de acudir a nuestras citas. Al tiempo lo volví a ver, comenzamos otra vez a salir juntos y fue cuando me acosté con él. Pero al poco tiempo hizo lo mismo que al principio. Ahora nuevamente me lo cruzo a diario en el gimnasio y no para de tirarme indirectas y de decirme que si me apetece quedar con él para comer. A mi realmente me gusta, pero lo que no quiero es que me vuelva a hacer daño y me vuelva a pasar lo que anteriormente me sucedió.
¿cómo debo actuar?, hasta ahora no me ha vuelto a besar ni a acostarme con él. ¿Le debo decir algo?
En este caso a la tercera no va la vencida.
No dejes que juegue contigo esta vez. Aguanta y muéstrate indiferente, hazle trabajar duro. A los hombres no se nos puede dejar relajados y confiados de que tenemos a una chica cuando nos apetece, porque además de hacer daño, perdemos el interés. Hazle ver que esta tercera vez tú marcas el ritmo y le ves y te acuestas cuando a ti te apetezca.
Ni no reacciona ante esto con un poco más de consistencia en su atención hacía ti, es que realmente no merece la pena insistir con él y debes buscar otro camino. Sino consigues encaminarle al menos tu autoestima estará salvada.
Hazle sentir que debe trabajar mucho y de forma constante para tenerte, es la mejor manera de atarnos.
|