
La ingratitud hecha hombre.
A los 18 años comenzé una relación que duró 5, hasta que me dejó por otra, luego salió con otra y luego una tercera con la que al final se casó. A los 6 años su mujer le abandonó y volvió a mi de nuevo. Se quedó en paro y yo le ayudé tanto en lo sentimental, como en lo económico. Estuvimos asi un año y medio hasta que se colocó, conoció a una chica en el trabajo, que se fue a vivir con el. No se atrevió ni a decirme adios.
El problema es que cuando le veo sigo sufriendo, me da miedo encontrármelo con ella por ahi.
¿Dónde está mi error, para que a mi me dejen dos veces mientras que con otras dura tanto tiempo?.
Por lo que cuentas, tu único error es enamorarte y obsesionarte con una persona que de verdad no te merece. Seguramente no te perdona que le ayudases en los momentos malos, los hombres tenemos algo que se llama orgullo y no es fácil que las mujeres nos entendáis. Hay un refrán que dice que no le salves la vida a nadie porque nunca te perdonará.
Ese hombre no es una joya de la corona, es inestable y la prueba es que la única persona que el aguantó un tiempo, acabó mandándole a paseo.
Animo, de verdad creo que esto se acabó, que no vale la pena, que la vida sigue, que hay otras personas que te valoren a tí más porque se valoren más ellas mismas.
Para el futuro debes pensar que en las relaciones con los hombres hay que hacerse de valer mucho más. Un poco de exigencia no nos viene nada mal a los de nuestra especie. La generosidad y permisividad que has mostrado son admirables para todos, menos para el afectado.
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