
Una relación poco constante y accidentada.
Conocí a un chico en una fiesta y le acompañé a llevar a otros amigos, cuando volvimos me encontré mal, me metí en el baño a llorar, la gente creyó que habíamos tenido sexo y comenzaron los chismes.
Pasó el tiempo y quise aclararlo con él, me sentía culpable de que la gente pensase mal de él, le llamé y salimos 4 veces donde sí que tuvimos sexo. Lo que me extrañó es que la primera vez que lo hicimos, en el asiento trasero de su coche, se echó a reír. Aunque yo no lo tomé a burla, desde entonces le llamé varias veces, alguna vez ebria, pero no quiere saber nada de mí y además le he pillado en algunas mentiras. ¿Qué me aconsejas que haga?.
Comprendo que no sienta nada bien que al compañero de fatigas le dé un ataque de risa después de hacer el amor. A no ser que haya una explicación; que se tenga alguna copa de más, que la postura o la situación sea algo pintoresca, etc.
Lo que no debes nunca pensar es que se burlaba de ti. No tengas complejos, ni inseguridades. El hecho de que te preocupases del que dirán de él, más que de ti, y te sintieras culpable en las circunstancias en que se produjo el primer encuentro, me denota que no estás muy segura de ti misma y tiendes a echar toda la porquería encima de ti.
Todo lo que cuentas son circunstancias normales en una relación esporádica de jóvenes algo marchosos, que beben de vez en cuando, liberados desde el punto de vista sexual, etc. No le des demasiada importancia, ni para lo bueno ni para lo malo.
En cuanto a él, deja que se acerque, no vayas a buscarlo. Si no se aproxima, tranquila, no ha sido más que una aventura y encontrarás otros chicos que te hagan sentir más segura.
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