
Disciplina y crianza
¿Qué es disciplina?
¿Cuáles son los estilos de crianza?
¿Qué es disciplina negativa?
¿Cuáles son los procesos básicos que utilizan los adultos en disciplina y cómo influyen en los niños?
Muchos consideran que la DISCIPLINA equivale al castigo, por el contrario lo que esta palabra realmente significa es, formar o enseñar. Es evidente que para formar o enseñar se utilizarán y combinarán tanto técnicas positivas como negativas. Cuando se disciplina a los niños se les enseña a comportarse. Se les dan instrucciones antes de pedirles que intenten poner algo en práctica. Los padres se convierten en modelo de comportamiento para sus hijos.
La disciplina eficaz es señalar:
1º-"Esto está bien" cuando el niño lanza una mirada en busca de aprobación y aliento cuando titubea, y es decir "no" cuando el pequeño va a hacer algo que no debe.
2º-Ignorar cuando el niño realiza una conducta repetidas veces para llamar la atención de los padres de forma inadecuada, pero también es prestarle atención enseguida si lo hace adecuadamente.
3º-Cuando el niño es un poco más mayor que, aunque sea difícil, hay que saber renunciar a una disputa.
4º-Permitir que se produzcan consecuencias negativas naturales de la conducta del niño, cuando esta no es la apropiada.
Lo más importante es que el niño tenga muy claro lo que es SI y lo que significa NO. Yo animo a los padres a que utilicen más “síes” que “noes” porque con el SÍ el niño sabrá cuando se está comportando correctamente y lo percibe de forma positiva. Soy una autentica convencida del refuerzo positivo frente al negativo a la hora de educar y de utilizar el castigo con moderación. Si se usa el castigo demasiado a menudo, el niño se habitúa y deja de ser eficaz. Cualquier acción –incluso si es eficaz- como la regañina, la prohibición y el azote, se verá debilitada con el abuso y no tendrá los efectos deseados cuando se necesite.
Ser padre o madre no se completa en un día y la disciplina no es un esfuerzo intermitente. En ambos casos se trata de esfuerzos constantes y consecuentes siendo, al mismo tiempo, eficaces y afectuosos con el niño. Hay mucho que enseñar a un niño –valores, creencias y técnicas- y para esto se requiere tiempo, paciencia y mucho, mucho cariño.
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