
Ahora me caso, ahora no me caso.
Hace 4 años, conocí por Internet al chico con el cual vivo hoy en día... él fue a mi país a conocerme y al cabo de un tiempo arreglamos las cosas para que yo pudiera venir a España, eso fue hace 2 años, tiempo desde el cual vivo con él. Al comienzo de mi llegada, él insistió en que nos casáramos e incluso pusimos una fecha para celebrar la boda, pero yo por no precipitar las cosas, no accedí a casarme en ese momento; para él fué muy difícil mi decisión, pero continuamos viviendo juntos y planteando el que nos casaríamos, pero sin concretar una fecha. En un momento dado de la relación tuvimos un problema un poco fuerte, debido a que me mostraba celosa con él y en ese momento decidimos dejar de lado el tema de la boda, hasta ver si podríamos superarlo. En este momento y desde hace algún tiempo estamos muy bien, creo que he superado mis celos, incluso él mismo me dice que ya no siente esa presión que tenía a causa de ellos. Ahora, soy yo la que quiero casarme, nuestra relación está pasando por sus mejores momentos y me gustaría arreglar mi situación de papeles en España, pero él me dice que ya no quiere casarse, que está muy bien como estamos y que no quiere dañar las cosas con una firma... y por más que se lo planteo, le digo que no va a cambiar nada, pero que me va a ayudar a mi en muchas cosas, tanto a nivel laboral, como con mi familia (porque ellos no ven muy bien que yo viva con el), no quiere hacerlo. Eso me tiene mal, no sé el porque de su cambio de idea, si antes estaba tan interesado... no sé que hacer, estoy desconcertada. ¿Qué crees que debo hacer?
Mereces una compensación y los argumentos que utilizas son muy coherentes, necesidad de tus papeles, de arreglar tu situación no solo de cara a tu familia sino también de cara al trabajo y a tus papeles en España. Tiene que entenderlo así si de verdad te quiere. Háblalo con él.
Podrías ser firme y tomar una decisión con un ultimátum, una vez hayas valorado si estás dispuesta a vivir así con él o bien te vuelves a tu país.
Ahora bien, tienes que tener en cuenta que a los hombres nos cuesta mucho pedir el matrimonio y sólo lo hacemos cuando estamos, entre otras cosas, seguros de una contestación afirmativa, después de dos negativas previas por tu parte, que le habrán dolido más de lo que tú crees (no olvides nuestro orgullo), creo que debes plantearlo de forma más humilde, como una prueba de amor y como una ayuda para arreglar tu situación.
En cualquier caso, deja que se ablande un poco, no te pongas demasiado exigente y estoy seguro que se comerá su orgullo y accederá a casarse contigo.
|