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Shortys y bóxers: la nueva ropa interior

Miriam Aguilar
por Miriam Aguilar Publicado en 19 de enero de 2011
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¿Pensabas reservarlos para ponértelos con el bañador? Ni hablar. Los bóxers y los shortys se añaden al resto de prendas interiores: tangas y culotes.

Hace casi una década que desaparecieron. Sin embargo hoy recuperan su espacio en nuestros armarios. Y son los grandes desconocidos, pues hay muchas mujeres que siguen confundiendo los shortys con los bóxers y siguen sin entender cómo un bóxer puede ser sexy y cómodo al miso tiempo.

Continúa leyendo si quieres saberlo todo acerca de este tipo de ropa interior.


Las ventajas de los shortys y los bóxers
Son la ropa interior ideal si lo que buscas es combinar algo sexy con algo cómodo y es que estar sexy no significa tener que sentirse incómoda. Al contrario de lo que sucede con los culotes, hay en el mercado una amplia variedad de shortys y bóxers que no tienen por qué notarse con prendas blancas o ceñidas.

Hay algunas prendas que marcan los michelines o las caderas, no es el caso de los shortys ni de los bóxers. Éstos moldean la silueta y esconden parcialmente los pequeños defectos de las caderas. Sacan partido a las nalgas y la figura, las curvas se siguen perfilando y la piel de naranja desaparece como por arte de magia. ¡La silueta queda perfectamente moldeada!

Olvídate de los michelines provocados por las gomas de la ropa interior, pues los bóxers quedan totalmente ceñidos al cuerpo, sin gomas, ni en la cintura ni en los muslos. Cuanto más te muevas cuanto más activas seas, más cómodos serán. Te podrás poner los bóxers y los shortys incluso para dormir.

Otra ventaja de estas prendas es la diferencia con respecto a otro tipo de ropa interior. Pues en este caso, pueden llevarse bajo un pantalón o una falda, indistintamente, sin irritar ni provocar sensaciones desagradables. ¡Son prefectas para las más activas!

Última ventaja: como se trata de piezas que cubren bastante, hay zonas que permanecerán escondidas a los ojos de tu pareja. De ahí que se trate de ropa interior muy erótica: vuestro querido deberá ejercitar la imaginación para desnudarte con la mirada.

Pero no sólo con la imaginación convertiremos estas prendas en algo realmente sensuales, aparte de los modelos blancos de algodón, terriblemente comunes, hay shortys y bóxers de encaje, seda o materias sintéticas. También puedes jugar con los diferentes cortes pues de estos modelos también hay versiones diminutas.

Los shortys: ¡interiores muy sexys!
Un shorty, como su nombre indica, es un short pequeño, muy pequeño, que finaliza justo debajo de las nalgas. Como se trata de una prenda bastante baja en relación con las caderas, es ideal para las faldas o pantalones de talle bajos.

Son una pieza muy sexy: los hay realmente pequeños, sobre todo a nivel de las nalgas.

Los bóxers: ¡comodidad ante todo!
Cubren más que los shortys: no quedan por encima de las caderas y llegan más allá de las nalgas (tapan incluso la parte inferior de éstas). Se trata, en cierto modo, de la versión femenina de los calzoncillos masculinos. Cubren y define más que los shortys, además, se pueden llevar con cualquier tipo de prenda excepto con las de talle bajo. Al ser más «castos» que esos, los bóxers se suelen utilizar de pijama.

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