
El Libro de las transformaciones tiene una antigüedad de más de dos
mil años. Tiene su origen en la tradición ancestral del TAO. Es
un verdadero tratado de sabiduría, de filosofía oriental. Creado
en su origen por un rey y su hijo guiados por la tradición taoísta,
fue posteriormente modificado por Confucio, gran erudito y pensador.

El I-Ching desarrolla una verdadera concepción del mundo. Libro de los
símbolos, propone una lectura de los acontecimientos pasados, presentes
y futuros, que se basan en el principio de la sincronización.
La sincronización, según la definición de Jung, relaciona
un acontecimiento y el sentido que éste toma para una persona determinada,
tendiendo en cuenta incluso los acontecimientos que todavía no han tenido
lugar.
Se trata de una explicación del mundo basada en cierto orden oculto y preexistente
de las cosas y no solamente en el principio de causa-efecto.
Por
ejemplo, piensas en una amiga que no has visto desde hace tiempo y justo en ese
momento te llama por teléfono. Esto es lo que se conoce por una sincronización
simple.
Otra posibilidad: tienes que ir a una entrevista de trabajo y en el trayecto los
problemas de tráfico se acumulan, impidiéndote llegar a tiempo.
Posteriormente esta entrevista se revela inútil o infructuosa. Se trata
de una sincronización significante. El I-Ching constituye una herramienta
para responder a todas las preguntas que te planteas, de acuerdo con los grandes
principios del Yin y del Yang, la energías complementarias cuya totalidad
represente el Tao o la Vía.

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