
El Lapislázuli:
Desarrolla el ingenio y las facultades intelectuales. Crea un sentimiento de simpatía.
Aleja los malos amigos y los consejeros negativos. Estimula la autenticidad y
aumenta la capacidad de decisión. Simboliza la verdad y la franqueza.
La Amatista:
Desarrolla el resplandor y la armonía con el entorno. Facilita los contactos
y aporta claridad de espíritu. Nos protege de las ideas negativas. Estimula
la intuición y aporta equilibrio interno y determinación.
El Ópalo:
Desarrolla la vitalidad y refuerza el sistema nervioso. Estimula la sensibilidad
psíquica y la clarividencia. Nos protege de las desgracias. Crea una energía
dinámica y una intensidad psíquica que favorecen los éxitos
más complejos de obtener. |
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