|
Hidrata
y nutre la piel de tus manos a diario con cremas adaptadas.
Límate
las uñas de la izquierda a la derecha evitando los
movimientos de vaivén que fragilizan las uñas. Evita
las tijeras que "parten" la fibra y también fragilizan
la uña.
Elimina
delicadamente las cutículas (la
formación carnosa alrededor de la uña). Si la piel
es demasiado dura puedes poner a remojar las yemas de tus dedos
unos minutos antes de tratarlas.
Limpiar
los restos de esmalte con un disolvente suave. Si tus uñas
ya están demasiado fragilizadas, olvídate de los
disolventes que contienen acetona, demasiado corrosiva para un
uso frecuente.

Para
un esmalte de larga duración :
- Empieza por aplicar una base incolora que permite una mejor
adhesión, fortalece las uñas que tienden a desdoblarse
e impide que la uña amarillee con el efecto de los pigmentos
de colores.
- Aplica por los menos dos capas de esmalte : así
tendrás una mayor adhesión y conseguirás
el color deseado. Deja secar el esmalte durante un cuarto de hora
entre la aplicación de cada capa.
Si tu uña es muy ancha, puedes "hacer trampa"
dejando de cada lado de la uña una pequeña franja
sin barnizar, así tu uña parecerá más
larga.
-
Termina aplicando una capa de fijador para prolongar la
fijación del esmalte. Así mismo tus uñas
tendrán más brillo.
-
Ten paciencia para el "secado final" : se necesitan
al menos tres cuartos de hora para que un esmalte esté
definitivamente seco.
|