La elección del nombre fue especialmente delicado. YSL tenía
especial interés en dar a su primer perfume un nombre que simbolizara
el escándalo y la transgresión.
El lanzamiento del perfume en Estados Unidos desencadenó un verdadero
escándalo con manifestaciones anti-droga incluidas.
Con ello lo único que se consiguió es que el éxito
fuese aún mayor.