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Leche de fórmula, una buena alternativa para alimentar a tu bebé

Cristina Gonzalez
por Cristina Gonzalez Publicado en 30 de abril de 2015
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Si no quieres o no puedes darle el pecho a tu bebé, no tienes por qué preocuparte. La leche de fórmula constituye una alternativa perfectamente válida que le aportará al bebé los nutrientes que necesita. ¿Quieres saber qué tipo de leche es el más indicado para tu hijo?

La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses debido a los múltiples beneficios que aporta al bebé, pero no todas las mamás quieren o pueden optar por esta opción. Hoy en día existen diferentes tipos de leche que puedes encontrar tanto en farmacias como en supermercados. En el envase se suele indicar su composición y la edad a la que están orientadas, pero si tienes dudas al respecto es mejor que consultes con tu pediatra para que te explique cuál es la más adecuada.

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Tipos de leche según la edad del bebé

  • Leche para prematuros: es la que se utiliza para alimentar al bebé en el momento que nace y está orientada a los niños que han nacido con poco peso. Según la Asociación Española de Pediatría, esta leche se debe mantener hasta que el bebé supere aproximadamente los dos kilos y medio o alcance la edad corregida de las 38 semanas de peso.
  • Leche de inicio: Esta leche contiene proteínas, hidratos de carbono, grasas y vitaminas. Se suele elaborar a partir de la leche de vaca y es con la que alimentaremos exclusivamente a nuestro bebé hasta que cumple los seis meses.
  • Leche de continuación: es la indicada para administrársela al bebé al tiempo que se combina con nuevos alimentos, como frutas, cereales o verduras. Suele estar enriquecida con hierro y tiene un contenido de proteínas más alto.
  • Leche de crecimiento: se recomienda a partir de los 12 meses y hasta el primer o segundo año. Está enriquecida con hierro y ácido fólico y se presenta en polvo o líquida. Ese tipo de leche es optativa ya que se puede sustituir directamente por la leche normal de vaca.

Escoger la leche en función de sus necesidades

No solo tenemos que tener en cuenta la edad del bebé, también sus necesidades. Puede que tu bebé sea alérgico a la lactosa o tenga algunos problemas para hacer la digestión, por eso, basándonos siempre en las recomendaciones del pediatra, también existen alternativas centradas en la composición de la leche:

  • Leche de vaca: es la más común, la proteína de la leche es modificada para parecerse lo máximo posible a la leche materna. La mayoría de los bebés suelen tolerar bien esta fórmula.
  • Leche de soja: indicada para bebés que son intolerantes a la lactosa o le cuesta digerir la leche de vaca, ya que está fabricada a partir de proteínas vegetales y no animales. Hay que tener cuidado con este tipo de leche ya que la soja puede ser un alimento potencialmente alergénico.
  • Leche hipoalergénica: destinada a los bebés que tienen alergia a la proteína de la leche. Se obtiene mediante un tratamiento especial que reduce considerablemente su potencial alergénico. Esta leche la tiene que recomendar específicamente el pediatra.

Estas son las principales fórmulas, pero podemos encontrar productos más específicos como las leches especiales para evitar el reflujo, fabricadas a partir del almidón del arroz u otras orientadas a bebés con problemas de cardiopatía, por ejemplo. Éstas son más caras y menos comunes y solo se deben usar bajo prescripción médica.

¿Cómo preparar el biberón correctamente?

A la hora de preparar el biberón se tiende a pensar que cuánto más polvo de leche se añada, más nutritivo resultará, pero en realidad es un error. La medida indicada es una cucharadita del medidor a ras por cada 30 ml de agua. Por ejemplo, si el biberón que toma tu bebé es de 150 ml, deberás verter en el agua cinco cucharaditas. Agítalo bien para que la mezcla quede homogénea, ¡y listo!

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