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El sacaleches: las claves para aprender a usarlo bien

por Redacción enfemenino Publicado en 15 de junio de 2017

Todo es cuestión de práctica y del tipo de sacaleches que escojamos.

La lactancia materna es sin duda la mejor opción para alimentar a un bebé recién nacido gracias a sus múltiples beneficios. Pero hay situaciones en las que el pequeño tiene que separarse de la madre y la lactancia se podría ver interrumpida. Para que esto no suceda, la extracción de leche es una buena solución. Una solución que tiene más de un siglo de historia, pues los sacaleches llevan más de 150 años ayudando a las madres a prolongar la lactancia materna.

No todas las madres que dan el pecho necesitan sacaleches. Cuando se tiene un hijo, a menudo las madres primerizas tienden a apropiarse de todos los productos del mercado postnatal sin pensar en su verdadera utilidad. Uno de ellos es el sacaleches. Este aparato es necesario cuando la madre se tiene que reincorporar al trabajo o debe estar periodos relativamente largos de tiempo a lo largo del día separada de su bebé. También en los casos de bebés prematuros o enfermos que no tienen suficiente fuerza para succionar directamente del pecho son extremadamente útiles.

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Breastfeeding Goddesses © Ivette Ivens

¿Cómo sacarse la leche?

Del mismo modo que dar el pecho requiere cierta práctica, el uso efectivo de un sacaleches también. Es normal que al principio no se saque mucha leche o se haga con lentitud; con paciencia, práctica, y algunas indicaciones prácticas, se puede conseguir sacar buenas cantidades de leche en un tiempo relativamente corto.

Lo primero que se ha de tener en cuenta es que para sacarse leche con un sacaleches hay que encontrarse en un espacio tranquilo. La tensión que puede producir ruido u otras personas alrededor no ayuda a la subida de la leche. De la misma manera que son los bebés los que estimulan dicha subida, una fotografía suya o algún objeto del pequeño pueden ser de gran ayuda para que la leche empiece a fluir. También es aconsejable realizar un masaje previo del pecho.

Sea cual sea el ritmo de extracción, el sacaleches no debe hacer daño. Cualquier molestia o dolor indican un uso inadecuado del extractor, la elección de una copa inadecuada, una intensidad de succión incorrecta o una mala posición.

¿Cuándo sacarse la leche?

Si la madre que usa un sacaleches no da nunca el pecho a su hijo tiene que extraerse la leche de manera frecuente, cada tres o cuatro horas. Si en cambio continúa dándole el pecho, los momentos elegidos para la extracción han de ir acordes con los ritmos de tomas del bebé.

Por la mañana es un momento idóneo, pues los pechos han acumulado mucha leche durante la noche, sobretodo si las tomas nocturnas ya no son tan habituales. Cuando el bebé solamente toma de un pecho se puede aprovechar esa estimulación para extraer la leche del otro.

Higiene y conservación del sacaleches

Para manipular el sacaleches previamente se han de lavar bien las manos así como todos los accesorios que entren en contacto con el pecho y la leche. Estos deben ser hervidos o esterilizados.

Muchos sacaleches vierten la leche en botes preparados para su conservación o en bolsitas desechables para no tener que trasladar la leche a otro recipiente. Si la leche que se extrae no se utilizará en las próximas 24 horas, debe ser etiquetada con la fecha de la extracción y mantenerla en la nevera o en el congelador dependiendo del tiempo que se quiera guardar.

Tipos de sacaleches

Dependiendo del uso que se le vaya a dar hay varios tipos de sacaleches: manuales, eléctricos, simples, dobles, de compra o incluso de alquiler. La decisión dependerá de varios factores como su utilidad, efectividad o precio.

Una buena elección del sacaleches puede favorecer mucho la prolongación de la lactancia materna. Por ello es importante informarse de todas las opciones o incluso pedir opinión a otras madres que ya hayan usado algún sacaleches. Porque bien escogido, el sacaleches se puede convertir en un gran aliado de la lactancia. Los dos principales tipos de sacaleches que encontramos en el mercado son:

  • Sacaleches manuales: los más baratos y sencillos, aunque no por ello dejan de ser eficientes. La extracción se efectúa accionando una palanca con la mano ejerciendo de este modo un control total sobre la velocidad e intensidad de dicha extracción. Este tipo de sacaleches es especialmente útil para extracciones esporádicas que no requieran grandes cantidades de leche en periodos cortos de tiempo.

  • Sacaleches eléctricos: cuando una madre necesita sacarse más leche en menos tiempo, como por ejemplo, cuando tiene que usarlo en el trabajo, los sacaleches eléctricos son una buena opción. A partir de unos botones que regulan la extracción, la madre solamente se preocupa de aguantar el embudo mientras el sacaleches hace el resto. Normalmente estos sacaleches pueden funcionar con batería o con pilas, en caso de no encontrarse cerca de una toma de electricidad.


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