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Aceite de palma: un enemigo escondido en tu dieta

Laura Marcos
por Laura Marcos Publicado en 6 de abril de 2017
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​Si creías que por tratarse de un producto vegetal automáticamente es sano, estás muy equivocada. El procesado industrial puede convertir al aceite de palma en un ingrediente peligroso y, sin que te des cuenta, presente en muchos de tus alimentos de consumo diario.

El aceite de palma es uno de los productos más utilizados en la industria alimentaria, y también en la cosmética. Se trata de un tipo de grasa vegetal que se somete a procesos industriales y con el que se fabrican muchos alimentos procesados que componen habitualmente tu carro de la compra: cremas de cacao, margarinas, helados, galletas y bollería industrial, pizzas congeladas, aperitivos como las patatas fritas y otros productos precocinados.

La alarma en torno a los peligros del aceite de palma ha provocado que algunas grandes cadenas de supermercados decidan retirar de la venta los productos que contengan este tipo de grasa vegetal. Y nosotras nos preguntamos ¿por qué es perjudicial el aceite de palma? ¿Podemos confiar nuestra salud a este producto? Te contamos todo lo que necesitas saber sobre el aceite de palma. Pero, antes, algunos alimentos que sí te podemos asegurar que son muy saludables. ¡Inclúyelos en tu dieta!

Lo primero que debes saber acerca del aceite de palma es que está formado por diferentes tipos de grasas. Algunas son beneficiosas, como las monoinsaturadas y poliinsaturadas, que se encuentran en el aceite de oliva. Pero un 50% de su composición son grasas saturadas, procedentes del ácido palmítico. Las grasas saturadas son perjudiciales para la salud, dado que aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y diabetes. Pero, lo que es más, Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha relacionado al aceite de palma con una mayor incidencia de cáncer.

En general, cualquier alimento rico en grasas saturadas es considerado poco saludable, dado que contiene poco interés nutricional, y sin embargo conllevan riesgos potenciales para la salud. Es por esta razón por la que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja limitar su consumo. Pero parece que el principal problema del aceite de palma no es su composición, sino los ingredientes que se añaden a su proceso de fabricación. Según la EFSA, las altas temperaturas a las que se someten estos aceites vegetales, más de 200 grados centígrados, dan lugar a unos compuestos grasos tóxicos y potencialmente carcinógenos.

Pues bien, si tan malas son las noticias, te preguntarás, ¿por qué no eliminar el aceite de palma de la fabricación de alimentos y cosméticos? Porque su obtención es barata y, además, por el momento no es fácil sustituirlo por otro ingrediente que pueda cumplir una función similar, en cuanto a propiedades olorosas y gustativas.

Pero, ¡tranquila! Eso no significa que consumir ocasionalmente algún alimento procesado vaya a causarte automáticamente un problema de salud. Nuestro mejor consejo es que sigas una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y carnes magras, huevos y lácteos. No tengas miedo a comer de todo, pero intenta que se trate de alimentos frescos y alimentarte de todos los grupos de alimentos. Además, no olvides el ejercicio físico para llevar una vida saludable y ¡mantenerte en tu peso ideal!

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