Yo canté a la tierra y a los hombre de la mar Y al amor, y al viejo que se va Yo canté a mi pueblo y al de los demás Canté a la libertad Yo canté al poeta, canté al pobre labrador Y al dolor, canté a la navidad. Yo canté al amigo, yo canté a la flor Canté a la luz del sol...
ERNESTO SÁBATO Y EL JUEZ BALTASAR GARZÓN Son dos de los personajes que más admiro, uno, Ernesto Sábato un escritor de gran talento que ha dado una lucha incansable a favor de los derechos humanos. El otro, el Juez Baltasar Garzón lo conocí en las páginas de los diarios cuando el exdictador que asoló mi país durante 16 años fue detenido en Londres, veamos: El juez español Baltasar Garzón emite la orden internacional de búsqueda y captura de Pinochet a través de la Interpol. Agentes de Scotland Yard comunican al general retirado su detención preventiva. Pinochet se encontraba en la London Clinic, recuperándose de su operación. Tanto tiempo esperando que se hiciera justicia en mi país y viene un juez español a dar la orden de detención de este criminal, quedé impresionada, creo que fue uno de los días en que sentí que la justicia de los hombres podía ser JUSTA, después comencé a investigarlo y a admirarlo.
Ricardo Arjona, La noche te trae sorpresas... Ella entró al bar de Don Pedro con su novio al lado, minifalda negra, escote presumiendo bronceado, cómo se te ocurre nena, traer tu novio a cuestas, mientras que en la barra se organizaban las apuestas, "Cien a que no se la levantas me dijo un fulano," y cerramos trato con la mano...
Había una historia oculta que no sabía el fulano y era que al supuesto novio se le caía la mano. Me le acerqué a la mariposa y le propuse un negocio, pasaron diecisiete segundos y ya era mi socio, le dije que al tipo de la esquina se le caía la mano, mientras que señalaba al fulano...
La noche te trae sorpresas, como la que le ocurrió al fulano, Volteé a ver hacia la barra, y mi socio le rozaba la mano, mientras que yo con el campo abierto, me sentí Robert Redford, Y aquí no se termina la historia...
Le solté mis mejores piropos con respecto a su ropa, mientras que mis ademanes de macho nos pedían otra copa. Le dije el mismo rollo de siempre, "Me estoy enamorando, vente conmigo esta noche y lo discutimos sudando." Me dijo "Te estás equivocando, no ando en busca de macho, a mí me gustan las mujeres..."
La noche te trae sorpresas, como la que me ocurrió por lanzado. Te sientes dueño del mundo, y te dejan con cara de asustado. Mientras mi socio perseguía por el bar al fulano, y aquí no se termina la historia...
Ella ligó a una vecina y mi socio se fue con un mesero. Yo me tomé otro tequila y el fulano llenó su cenicero. Juramos no volver a apostar por amores inciertos, y aquí sí se termina la historia...