dime ave si te has cansado de volar.. dulce princesa que duerme en el fondo del mar, tu alma se encuentra en una tormenta de tormentos que el brillo de tu corazon venza tu oscuridad como el sol que cada mañana vence a la noche doncella de piel de color chocolate y ojos negros.. regresa llena de luz y calidez vestida de oro y que tus sonrisas sinceras iluminen mil noches
querida sandia, ixmu de mi corazon... sal pronto de tu depresión y regresa
... entonces, el caballero Gawain miró atentamente a Lady Ettarde y vio que era hermosa y evoco con rencor a la doncella infiel, mientras su vanidad le exigia una conquista. - veré que cumplas tu promesa, señora mia- dijo con una confiada sonrisa y comprobó con satisfacción que las mejillas de Ettarde enrojecían turbadamente. Ella lo condujo al castillo y le hizo preparar un baño con agua perfumada, y e cuanto Gawain vistió una ligera tunica purpura, le ofrecio vino y comida y se sento junto a él rozandolo con el hombro. - Ahora dime que deseas de mi.- le dijo dulcemente- verás que se pagar mis deudas Gawain le tomo la mano - muy bien - le dijo - amo a una mujer pero ella no me ama. - oh! - exclamo Ettarde, celosa y confundida - pues es una tonta. Eres hijo de rey y sobrino de rey, joven, guapo y valeroso. ¿Qué pretende tu amada?. No hay mujer en el mundo que se mida con tus virtudes. Debe de ser una tonta. - Y contemplo los sonrientes ojos de Gawain. - como recompensa- dijo él- quiero tu promesa de que harás todo lo que este a tu alcance para conseguir el amor de mi señora. Ettarde se domino para controlar su desencanto -No se que puedo hacer.- dijo -¿Cuento con tu promesa, por tu fe?- -Bueno, si... ya que lo prometí, lo prometo. ¿Quien es ella y que puedo hacer yo? Gawain la miró largamente antes de responder - Tú eres esa dama, tu eres mi amor
No es curioso como se asemejan los hombres y los trabajos?
Una se alista, se pone guapa y se prepara psicologicamente para empezar a buscar. Se buscan varias opciones, al igual que los trabajos, uno empieza a definir que es lo que se quiere en base al perfil académico y a la experiencia en trabajos pasados.
Una vez definido lo anterior, se buscan posibles candidatos, se da el primer paso dando tu mejor cara, o el curriculum dado el caso del trabajo. Llenas tu agenda con posibles citas, que claro organizas de una manera tan administrada de modo que puedas a ir a todas, y en caso de que se junten dos en la misma hora, te pones en extrema meditacion, sopesas los pros y los contras de cada uno y tienes que poner toda la fe de elegir correctamente a cual dejar.
Luego vas a la cita, la cual siempre comienza con una mezcla de nervios que se van alejando dependiendo de la persona con la que estas, tal vez en este momento es en el cual puedes percibir si es lo tuyo o de plano no, todo depende de la buena conversación, como fluyen las cosas, como notas el interés en la mirada o al contrario, como te empiezan a ver con la mirada vacia como si estuviesen pensando en que definitivamente no eres la persona indicada.
Sigue la espera de la llamada, una espera que te hace tener un comportamiento peculiar cuya fuente es el estrés. No te separas del celular, cada llamada pareciera que fuese la que estas esperando para darte cuenta que es tu mejor amiga, tu mama, tu hermana o numero equivocado. Es en esta fase en la que suceden las cosas mas graciosas, sobre todo porque la semejanza con los hombres es mayor que nunca, de esta manera los trabajos que mas te gustan son los que no te llaman, los trabajos que no terminaron por convencerte son los que te llaman y existen casos muy reducidos en los que el que gusta te llama. La espera es lo mas dificil de aguantar, al menos para una persona como yo y especialmente en los trabajos que realmente te gustaron, la incertidumbre se hace mas grande y cada dia que pasa te preguntas que fue lo que hiciste mal, que es lo que no les gusto de ti.. entre otras cosas..
...pero llaman.
Te piden otra cita y casi riendo como histerica puedes lograr un poco de cordura mientras piensas en que no debes de reflejar una actitud tan desesperada por lo que terminas accediendo a la fecha requerida, y en cuanto cuelgas bailoteas de gusto, empiezas a planear como vestirte, como arreglarte, y luego con un poco de mayor seriedad te empiezas a preguntar que es lo que sigue.. que es lo que pueden preguntarte o decirte que en la primera cita no te hayan dicho.
Muchas veces, cuando tienes "el candidato" empiezan a llamarte de otros lugares y empiezas a pensar si lo que tienes realmente es tan bueno como lo que podrias tener, muchas personas se dejaran llevar por la emocion de ser tan solicitado y empezara de nuevo a hacer citas, otras en cambio, deciden que si ya han decidido por algo es mejor ser fiel a la razon por la que tomaron su decision. Tengo una amiga que duró mucho tiempo en un lugar en el que no era muy feliz, no la trataban bien y lo que recibia a cambio de dar todo de si cada dia no era lo suficiente... sin embargo, la monotonía, los buenos ratos y la costumbre la hicieron seguir, sin atreverse siquiera a pensar en que hay un mundo de posibilidades a su alcance, quiza mejores. Mi amiga aguanto mucho mas de lo que cualquiera habria podido, por ello la respeto y la admiro.
Un buen trabajo es aquel en el que estas cómoda, en el que existe un satisfactorio equilibrio entre los logros profesionales y las expectativas. Un trabajo en el que puedes aprender un poco mas cada dia y tambien, porque no, en los que tienes un sueldo interesante.
Un buen hombre no difiere mucho, al menos para mi, sentirme a gusto con él, poder ser yo misma y claro tambien el aprender juntos dia a dia es lo mas
ven besame con tanta pasion que de una mordida sangren mis labios, ven y acariciame cruelmente, de modo que pueda sentir como tus manos queman mi cuerpo.
deja abandonarme a ti, mientras me encuentre contra ti y la pared.
quiero sentirme vulnerable ante tu poder de hombre, quiero sentirme sensible y femenina
voy a seducirte hasta hacerte perder la razon para que vengas y me ames con locura
ven, besame con tanta vehemencia que juntos podamos abandonarnos a la tormenta de nuestros deseos
Hanako, una joven bella, aunque atolondrada, tenia un amante escrupuloso y pulcro que gustaba hacer el amor con guantes. Antes de tocarla, el hombre vigilaba personalmente su baño y exigia que ella se fregara con piedra pomez de pies a cabeza, se depilara hasta el ultimo vello y enjabonara cuanto pliegue y orificio habia en su esbelto cuerpo, todo esto sin una sola palabra de afecto o de aprecio por sus encantos. Ahora bien, en el jardin de Hanako había un estanque donde vivía una carpa enorme y venerable. A pesar de sus cuarenta años de existencia, el viejo pez no tenia ninguna de las mañas del meticuloso enamorado de Hanako, por el contrario era fuerte como un atleta y lleno de consideración, como deben de ser los buenos amantes. No es raro, por lo mismo, que ella prefiriera su compañia. La joven solía sentarse a la orilla del agua, llamarlo por su nombre y él subia a la superficie a jugar con ella. Una noche, despues de recibir las higienicas caricias del hombre con guantes, salio al jardin y se echó a la orilla del estanque a llorar. Atraido por los sollozos, el gigante subió del fondo y, acercándose a la mano lánguida que apenas tocaba el agua, le chupo uno a uno los dedos con sus fuertes labios. Hanako sintió que su piel se erizaba y una sensualidad desconocida la recorria entera, sacudiéndola hasta la esencia misma de su ser. Dejo caer un pie al agua y el pez tambien besó cada dedo con la misma dedicación, luego la otra mano y el otro pie, y en seguida ella puso las piernas en el estanque y la carpa froto las escamas de plata de su vientre contra la piel de la muchacha. Hanako comprendio la invitación y se dejo caer en el barro del estanque, abierta y blanca como flor de loto, mientras el atrevido pez rondaba en torno a ella acariciandola, besandola, obligandola a abrir las piernas y a recibir sus caricias. El pez le soplaba chorros de agua por las partes mas sensibles y asi poco a poco fue ganando terreno y conduciendola por las rutas del placer mas sublime, un placer que Hanako no habia tenido jamas en brazos de hombre alguno y menos por supuesto, del amante enguantado. ...