El hombre necesita comunicarse; pero el mayor problema que se le presenta es el lenguaje. Una persona, además de hablar el idioma de su país, puede dominar dos o tres idiomas; sin embargo no es suficiente para expresar lo que siente.
Los sentimientos, no pueden ser demostrados, sino a través de un lenguaje: el del corazón.
El corazón, es el único que puede expresar un sentimiento real. Por ejemplo, cuando uno abraza a otro, es porque lo siente en el corazón; si uno trata de decirle a alguien que lo quiere que lo ama, que lo necesita, etc.; es muy posible que se reprima y no diga realmente, lo que quería.
Es cierto que el rostro, a veces dice más que algo que se expresa con palabras, ¿pero de dónde nace una sonrisa, una mirada de afecto, el deseo de abrazar; si no nace en el corazón?
....será posible que algunas personas tengan una incapacidad de este tipo...???
Esta vez, las anécdotas del alma son una excusa para entender que Todo es Uno.
Que todo lo que hacemos regresa instantáneamente y multiplicado a nosotros mismos.
El amor que somos pide a gritos expresarse, y cuando no lo hacemos, lo primero que logramos es enfermar el cuerpo.
En la vida sólo hay hechos, sólo hay situaciones. Si las observamos como tal, todas son fuentes fantásticas de experiencia y crecimiento. Si las catalogamos como problemas nos paralizan, estancan y finalmente matan al cuerpo.
Veamos la luz en todo, muy especialmente en la oscuridad. Amemos este salto cuántico, este desafío para lanzarnos al vacío de lo impredecible, de gran misterio, y volar sobre las limitaciones, que le pertenecen nada más que a la mente y a la personalidad.
Nuestro ser es tan divinamente ilimitado que ni siquiera puede ser comprendido o analizado por la mente. Sólo podemos sentirlo, percibirlo, intuirlo, reconocerlo, zambullirnos en él y vivir esa dicha que no conoce palabras que puedan explicarlo.
Extraña, incomprensible la vida humana. Hay días de sol - no sabes por qué. Estás contento, ves el lado bueno, hermoso de la vida. El trabajo te sale bien. Todo el mundo se muestra amistoso - y no sabes por qué. Tal vez dormiste bien. Tal vez encontraste una buena persona, y te sientes comprendido, protegido. Piensas que quisieras que todo quede así, esta paz, esta profunda alegría. Pero de pronto, todo cambia, como si un sol demasiado brillante hubiera atraído las nubes, y te asalta una tristeza inexplicable.
Todo te parece negro. Crees que los otros no te aprecian. En pequeñeces buscas motivos para criticar, y lamentarte, para envidiar y acusar.
Crees que siempre será así - y no sabes por qué. Tal vez estas cansado - no lo sabes- ¿Por qué será así? Porque el hombre es parte de la naturaleza, con días primaverales y con días otoñales, con el calor del verano y con el frío del invierno.
Porque el hombre sigue el ritmo del mar: marea baja y marea alta. Porque nuestra existencia es una eterna repetición de vida y muerte.
Si lo comprendes, puedes volver a seguir con coraje y con fé, porque tú bien sabes que después de cada noche hay un nuevo amanecer.
Cuando todo parece oscuro, cuando la amargura inunda tu corazón, cuando la esperanza se atrofia, entonces busca en tu memoria los días hermosos, los días cuando estabas lleno de alegría y de confianza, los días cuando todo estaba bien.
¡No olvides los días hermosos! Porque si los olvidas, nunca mas volverán. Días buenos y días malos.Los días buenos pasan. Lo sabes y te parece terrible.
¡Pero los días malos también pasan!
¿Por qué no lo piensas? Días buenos... otros no tan buenos... pasan unos y otros... pero los primeros nos dan la posibilidad de continuar... la esperanza de esos días luminosos, mágicos, ... nos hacen mantener en pie...