A veces sentimos que debemos escalar una montaña o erigir un monumento para dejar nuestra huella en el mundo.
Lo que no reconocemos es que con frecuencia podemos producir cambios simplemente existiendo, manejando lo que la vida nos da.
Tal vez la forma en que tratamos nuestros desafíos y recompensas inspire a alguien más a lograr cosas valederas en su propia vida
Cualquier cambio o pérdida no nos hace víctimas, puede sacudirnos, sorprendernos, decepcionarnos, pero no nos puede impedir actuar, aprovechando la situación que se presenta y continuar.
Sin importar dónde estemos en la vida, sin importar cuál sea la situación, siempre podemos hacer algo. Siempre hay una alternativa y ésta puede ser poder.
La capacidad de superar una posición de impotencia nos confirma que siempre tenemos alternativas.
Aunque nos sintamos atrapados o indefensos, somos capaces de elegir la actitud con la que enfrentaremos nuestros desafíos.
Si adoptamos la mentalidad de la víctima y creemos que no podemos hacer nada, nunca obtendremos poder.
No me catalogues, no soy objeto. No me etiquetes, no soy mercadería No me juzgues, no soy tu reo. No me acuses, no eres mi fiscal. No me condenes, no eres mi juez.
No me enmarques, no soy espejo ni cuadro No me definas, soy un misterio. No me minimices, soy más complejo de lo que crees. No me divulgues, no soy un producto cosa. No me vulgarices, soy alguien muy especial. No me apuntes, no soy blanco de tiro. No me idolatres, no soy un ídolo.
No me calumnies, tengo derecho a la verdad de los hechos. No me difames, tengo el derecho de ser quien soy. No me esquematices, soy más libre de lo que te imaginas. No creas demasiado en mi, soy falible. No dudes siempre de mi, soy más verdad que error.
RECUERDA SIEMPRE QUE:
Soy gente como tú. Soy humano como tú. soy limitado como tú. Soy hijo de Dios como lo eres tú. Tratame como gente y como hermano y serás para mi aquello que no lograste ver en mi persona:
Nada nutre más al amor que la paciencia. Es la cualidad que nos ayuda a esperar, entender y tener esperanzas. A veces parece quedar olvidada en un mundo que avanza a doble velocidad.
La paciencia significa mantener la serenidad y la contemplación frente a las desilusiones y los fracasos. No obstante, queremos acción, queremos soluciones, queremos respuestas. Y queremos que lleguen inmediatamente. Esta filosofía es la responsable de juicios apresurados, que causan mucho dolor y desesperación innecesarios.
En el amor, las respuestas más importantes llevan tiempo, y ese tiempo debe estar lleno de esperanzas y vacío de presiones.
Muchos problemas son sólo sombras que generalmente desaparecen si se tiene paciencia.
Aquellos que realmente aman aprendieron a enfrentar los tiempos difíciles con alegría.
El premio más grande de la paciencia es el amor duradero.
Las personas especiales son aquellas que tienen la capacidad de compartir su vida con los demás.
Son gente honesta, tanto en las palabras como en los hechos; son sinceros y compasivos, y siempre se aseguran de que el amor forma parte de todas las cosas.
Las personas especiales son aquellas que tienen la capacidad de brindarse a los demás y ayudarlos frente a los cambios que enfrentan en la vida.
No temen mostrarse vulnerables; creen en su singularidad y están orgullosos de ser lo que son.
Las personas especiales son aquellas que se permiten el placer de acercarse a los demás y preocuparse por su felicidad. Han llegado a comprender que es el amor lo que marca toda la diferencia en la vida.