Este mensaje va dedicado a mi amiga Kenya76 del foro sociedad. Las hadas son como mujeres, de luces y sombras, de sueños y razón, de arcoiris y relámpagos, de miradas melancólicas y alas de esperanza. Profundas como la tierra y sencillas como una noche llena de estrellas.
Antes bastaba con mandar una paloma mensajera o tirar un sobre en el buzón. Si la paloma tenía un altercado, se enviaba otra, en caso de que aún se siguiera en la misma misión o se viviera. Si el correo estaba cerrado se esperaba al día siguiente y si el sobre iba al tercer mundo, se esperaban dos semanas, o más, con la conciencia tranquila de que el sobre tal vez nunca llegaría a su destino. Ahora si nos quedamos sin internet uno o dos días, justo cuando esperábamos ese mensaje que podría llegar en cada minuto, salimos atormentados a encerrarnos en esas cuevas internéticas, llenas de humo, pantallas y cotillas de reojo. Pagando extra y todo. Y para colmo puede pasar que el mensaje llegue justo cuando salimos de la cueva para por fin respirar el aire fresco de la ciudad y no volver atrás...
A veces es un poco lento, pero nos entendemos de maravilla: cuando levanta el dedo pulgar es que no se traba el teclado, cuando levanta el índice me dicta él, cuando levanta el del medio le dicto yo.