No quiero que te vayas,
me despertó la realidad
al saber que no estarás
ya más en mis caminos
pero que puedo hacer
si no llorar la ausencia
y esperar tu retorno
por esas calles de Dios
por las que un día yo
caminé junto a ti
sentí la brisa fresca
mi cara acariciar
Me despertó la realidad
y creo que vivía un sueño
o es que soñaba al vivir o vivía soñando...
No lo sé, amor mío,
sólo sé que lo que vivimos
será por siempre en mi corazón
la luz para mis tardes estivales
y que en el siempre de mi corazón
nunca desaparecerá
tu perfume floral de primavera.
Como la luna asoma y jamás es la misma
aunque parezca siempre que está ahí;
así el tiempo cumple su rito puntual
en el reloj del universo
y así, un año más, hermano mío,
me encuentro frente a tu silencio,
frente al silencio del nunca volverás,.
Frente a la flor desnuda
del nunca despertar.
Y ahí junto a tu tumba
he venido a dejar
un par de rosas blancas
y un clavel rojo sangre
que simbolizan mi alma
traspasada de ausencia
por los nueve años que ahora
cumples junto a la luz,
en esa eternidad que no comprendo
pero que presiento...
Feliz aniversario de tu nacimiento a la eternidad,
querido hermano.
Desde la ciudad de las Aguas Calientes, en donde tus nobles huesos esperan la resurrección y la vida....
Tu hermana que te quiere y que siempre te lleva, más allá del tiempo y la distancia, más allá de la muerte y del olvido.
Dios te bendiga y desde donde estés, bendíceme...
Hoy y siempre.
Que lindo amanecer
al lado tuyo
y sentir tu piel y tu emoción
junto a mi almohada...
Es bello despertar
cuando el sol despunta
y encontrar en mi almohada
la luz de tu mirada.
Hoy quiero reposar mi cabeza en tu hombro,
sin más principio y sin más final.
Hoy tu voz me acompaña como un sollozo
y también siento unas ganas de llorar...
Hoy pudo ser un gran día
pero me quemé los dedos
al tomar la sartén sin el mango
se me olvidaron las llaves
adentro del cuarto
(y cerré con seguro)...Dejé las luces encendidas
del auto...
Se descargó la batería
se me agotó la fantasía
llegué tarde al trabajo
y sólo comí una quesadilla.
Lástima de día...
Pero después de todo
estoy aquí todavía
escribiendo algo
con mis dedos quemados
y la sartén sin mango...