|
El nivel de luminosidad difundido por el sol pasa de 50
000 lux en verano a 500 lux en invierno. Para preservar
nuestro equilibrio interno, esta intensidad es claramente
insuficiente. Por debajo de 2000 lux, algunas personas más
sensibles que otras sufren alteraciones o cambios de humor.
La luminoterapia influencia nuestro reloj biológico
interno. Y representa una alternativa a esta falta de luz,
realmente interesante.
El tratamiento consiste en colocarse unos 30 minutos al
día frente a una lámpara difusora de una luz
muy viva (10 000 lux), especialmente concebida para tratar
la depresión estacional. El principio es simple:
la exposición puede reducir la producción
de melatonina y sus manifestaciones poco aconsejables. La
luz es transmitida al cerebro, a través de la retina
del ojo, en forma de impulsiones nerviosas energéticas.
La luz influencia la secreción hormonal y por ello,
la duración y el ritmo del sueño, otras funciones
vegetativas, así como el sistema inmunitario. Diferentes
estudios han demostrado que el ser humano obtiene un beneficio
de una exposición a la luz. Algunos médicos
la practican en su consulta profesional. Pero también
existen lámparas disponibles en ciertos comercios
que se pueden utilizar en los domicilios.
Recomendaciones:
Pregunta a tu médico si la luminoterapia no está
contraindicada contra tus ojos. Generalmente, no suele haber
problema, pero más vale asegurarse.
|