 |
 |
| Evidentemente
te gusta enamorarte. Cuando te sientes atraída por
un hombre, sabes utilizar tus encantos para seducirlo. Pero
si una historia acaba mal, prefieres no lanzarte enseguida
en los brazos de otro hombre. Has comprendido que cada fracaso
es un medio sutil de aprender un poco más sobre tu
manera de comportarte y sobre lo que deseas realmente. Por
ello, tienes la inteligencia de tomarte el tiempo que necesitas
para comprender qué es lo que ha fallado. Puede que
tengas cierta tendencia a la introspección, o incluso
a la meditación, porque te gusta interrogarte y evolucionar.
Y si no lo consigues, continuas buscando de manera inconsciente
para estar a la escucha de tu universo interior. Sigue cuestionándote,
porque te enriquecerá favorablemente en tu vida sentimental.
Efectivamente, posees todos los recursos necesarios para evitar
reproducir los mismos errores y conseguir estar bien con tu
próxima pareja. Sin embargo, ten cuidado y no alargues
estos periodos de introspección. Podrías acabar
aislándote en un mundo imaginario por la seguridad
que te procura o encerrándote en la soledad...
|
|