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| Eres
romántica y apasionada a la vez. Para ti, la vida no
merece la pena ser vivida sin amor... Entonces, como una abeja
atraída por la miel, te derrites ante esos hombres
que parecen ser perfectos. Cuando conoces a uno, a primera
vista le encuentras guapo, inteligente, detallista... irreprochable.
Pero esta fase de euforia puede acabando en decepción...
Porque al final te acabas dando cuenta de que los candidatos
no están a la altura de las espectativas... Pero aunque
acabas sufriendo, al final acabas superando la experiencia
soñando con un nuevo enamorado. Es posible que las
relaciones con tus amigos o compañeros las vivas con
mayor ponderación. E incluso puede que la diferencia
se juegue precisamente ahí, en la esfera sentimental:
tu necesidad de controlar tu vida puede empujarte a huir a
través de la imaginación, con el fin de poder
creer en la pareja perfecta. Para evitar los desencantamientos,
sería conveniente que te centraras en la realidad.
Y después, que te sirvieras de tus impulsos espontáneos
para canalizarlos hacia la creación. Música,
escritura, pintura, podrían colmar en parte tu encendida
energía. |
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