Tienes
una naturaleza no conformista, aunque muy equilibrada, algo que hace que goces
de un grado de popularidad proporcional a la simpatía que deseas inspirar.
Si te sientes alegre, feliz, en forma, tienes un feeling comunicativo, la gente
te encontrará adorable y tu grado de popularidad alcanzará entonces
su punto más alto. Pero si te sientes melancólica, cansada y en
baja forma, parecerás menos simpática y la gente que te rodea sentirá
que no es tan importante para ti. Entonces te darás cuenta de que tu grado
de popularidad no es tan fuerte como creías...
De hecho, tu orgullo condiciona tus relaciones cordiales y exiges tener libertad
de maniobra a la hora de elegir a la gente que te rodea. Una buena opción,
siempre y cuando no te impida demostrar con sinceridad todos los aspectos de tu
personalidad, tantos los alegres como los tristes, para sentirte bien rodeada,
incluso cuando todo no vaya bien, ni tratar de ser amable de manera desinteresada,
más allá de tu ambición o aspiraciones sociales. De esta
manera conseguirás tener una popularidad constante, que te sorprenderá
hasta a ti misma.