A la rebelde
le gusta el contacto lúdico. Fuera de toda norma, lo
expresa a través de su vestimenta, sus horarios elásticos
y su búsqueda de "fun".
Creativa, genera constantemente nuevas ideas y las expresa
libremente. Le horroriza la monotonía y la austeridad.
Es muy emocional en sus juicios: o le encanta algo o lo odia.
Para establecer el contacto con una rebelde, debes empezar
por hacerla reír. A la rebelde le gusta reír,
jugar, bromear antes de pasar a un tema más serio.
Si su necesidad de contacto lúdico no queda satisfecha,
la rebelde va a tratar de llamar la atención chocando
a la gente, provocándola y haciendo justo lo contrario
de lo que debe hacer.
La
empática
La
trabajadora nata
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