
Caballo al galope
El
caballo representa la energía vital, lo que Freud llamo líbido. Un caballo
al galope es la expresión de unas enormes ganas de vivir. Algo que puede
ser positivo si la persona encuentra nuevas energías en su existencia.
Pero también puede ser la expresión de la necesidad de libertad de movimientos
por llevar una existencia demasiado rígida. Por último si el caballo
se embala es que la persona espera demasiado de sus propias fuerzas
y que excede sus límites naturales. Atención a un posible accidente.
Montar a caballo
Cuando se trata de un jinete o una amazona es síntoma de una fuerza
vital domada y bien encauzada. Es un símbolo muy positivo, pues la persona
progresa en su crecimiento personal y controla mejor su vida. La energía
vital y sexual está canalizada y la persona dirige sus fuerzas según
sus objetivos.
Caballos salvajes
Los caballos salvajes son los instintos más poderosos que pueden arrasar
con todo a su paso. Puede representar una necesidad ilimitada que rechaza
la razón. Pero dichos caballos también evocan el movimiento natural
de la vida. En este caso la persona encuentra un impulso que le va ayudar
a superar los obstáculos.
Caballo coceando
El caballo que amenaza con tirar y patear a la persona que lo monta,
representa a la sexualidad sin freno, sin normas, de una persona del
entorno próximo de la afectada y que pone en peligro el equilibrio psíquico
de ésta última. Por ejemplo, un incesto. También puede tratarse de la
propia sexualidad desbocada de la afectada que la arrastra hacia situaciones
de peligro. ¡Mucho cuidado!
|