En
la Biblia el cordero está ligado a la figura de Cristo. Es el cordero
pascual o el cordero de Dios que simboliza un corazón puro en el que
la agresividad y los resentimientos están ausentes. El cordero es
un animal tierno, próximo a la divinidad, que posee grandes poderes
purificadores y redentores. Por su sacrificio se han rescatado todos
los pecados del mundo. El cordero evoca la noción de sacrificio liberador
y de pureza de sentimientos. También es una imagen ligada a la infancia
que simboliza la inocencia. Un cordero blanco
El cordero blanco representa la luz purificante, es decir, una toma
de conciencia que aclara una situación de una nueva forma sin rémoras
pasadas. Un sueño como éste alivia a la persona de sus tormentos y
angustias. El cordero blanco libera el estrés y las tensiones. Su
lana inmaculada como la luz, representa una esperanza en la vida de
la persona. Cordero sacrificado
El cordero sacrificado simboliza la pérdida de una ilusión y el sacrificio
de un deseo ligado a la infancia. Es un sueño utópico que se extingue.
Puede dar como resultado el bien o la frustración según y como la
persona vaya a vivir este sacrificio. Sin embargo este sacrificio
está dentro del orden de la naturaleza y las cosas. Es encontrar el
camino y aceptarlo. Cordero devorado por un lobo
Esta imagen es diferente que la del cordero sacrificado. Aquí la pérdida
del cordero no es algo bueno. Es una parte de la inocencia atacada
por agresiones exteriores. ¡Cuidado!. Más vale protegerse de los ataques
y ambiciones de entorno. Un rebaño de corderos El
rebaño representa el instinto gregario, el que nos empuja a buscar
el contacto con nuestros semejantes. En nuestra sociedad tenemos pocas
ocasiones de vivirlo incluso nos puede llegar a faltar. Se trata de
la necesidad de encontrarse en comunión con los otros con ocasión
de una actividad común como una velada, un deporte... El instinto
gregario puede también comportar peligros, como seguir ciegamente
a los otros e incluso perderse uno mismo. El contexto del sueño indica
la elección que se tiene que hacer a la hora de su interpretación.