El
asno y el buey presencian el nacimiento de Cristo. El asno es un protector
que ilustra las virtudes de la humildad y de la dedicación. Simboliza
una persona entregada próxima a la que sueña, que constituye un gran
apoyo y sustento para ella. El asno representa también el desprendimiento
material y la sabiduría moral. Pero posee también sus zonas oscuras.
Nos referimos al gusto excesivo por la diversión y la falta de discernimiento
que le caracterizan. Asno en el establo
En el establo el asno protege el nacimiento de una nueva energía beneficiosa.
Representa un entorno simple pero eficaz para un proyecto. Es la idea
de comentar haciendo cosas pequeñas que serán grandes con el tiempo.
Los proyectos de la persona tienen buen cariz y son prometedores. Asno de oro
Es el símbolo de la sabiduría en la humildad. No hay que fiarse de las
apariencias, detrás de la modestia se esconde una gran riqueza. Un asno
de oro es signo de éxitos seguros. Se trata de ser paciente y tenaz.
Asno encolerizado
El asno encolerizado representa un instinto sexual desbordado que no
quiere aceptar ciertos límites o ciertas frustraciones. La razón moral
no consigue contener los deseos de la persona. Ahora bien la persona
debe desconfiar porque toda coz hace daño y si sigue ciegamente su deseo
se arriesga a tener problemas. Asno dormido
Los deseos vitales de la persona están muy arrumbados o demasiado poco
atendidos. Tiene que despertar el animal que lleva dentro. Sus deseos
más profundos le conducirán a buen puerto. Puede confiar en ellos. Cuidado
con las palabras de la razón que impiden a la persona vivir su vida
en plenitud y adormecen sus instintos primarios.