
El
buey, protector del niño que nace, simboliza la fuerza, la resistencia
y el valor. Representa la energía que nos permite avanzar principalmente
en el mundo del trabajo. Su fortaleza es un apoyo en esos momentos difíciles
o periodos de mucho trabajo. El buey también simboliza la renuncia y
la fidelidad. Por último, su energía está ligada a la primavera y a
las fuerzas de la renovación.
Buey arando la tierra
Un buey trabajando la tierra simboliza una transformación fecunda y
positiva. La persona se encuentra en un momento de cambio profesional,
su trabajo será recompensado con el éxito. Esta imagen representa la
necesidad de ser paciente y de tener fe en los resultados y en los propios
esfuerzos. Después de este trabajo todo marchará por sí solo y la naturaleza
seguirá su curso.
Buey protector
Una persona del entorno muestra fidelidad y bondad hacía la persona.
Esta última puede contar con su apoyo sin fisuras. La persona tiene
nuevos caminos que emprender y va a necesitar fuerza y valor. Su tenacidad
se va a poner a prueba, pero con paciencia se alcanzarán muy buenos
resultados.
Buey blanco
Los bueyes blancos simbolizan la fertilidad y la fecundidad. Son signo
de un periodo de favorable para la fecundación. En un sentido más general
las iniciativas que se tomen estarán condenadas al éxito. Las nuevas
empresas estarán protegidas y todas tienen las posibilidades de arrancar
con buen pie. Sin embargo hay que actuar con cautela.
Buey sacrificado
Es el sacrificio de alguna cosa en la vida para obtener otra cosa aún
más importante. Por ejemplo, abandonar una cierta tranquilidad para
tener un trabajo más apasionante. Por lo general el sacrificio del buey
reviste un carácter más positivo para la evolución global de la persona.
Es una prueba de aprendizaje.
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