
Los
ríos y riachuelos, representan el agua pura en movimiento. Por eso mismo
simbolizan la fuerza de vivir del individuo. Evocan la noción de revitalización
y por lo general son de naturaleza benéfica. La vida aporta nuevas energías
a la persona que sueña con ellas y el curso de su propia existencia evoluciona
favorablemente.
Nadar : Nadar en un río significa el reencuentro con la energía.
De esto pueden desprenderse nuevos cambios positivos.
Cruzar : Cruzar un río significa la capacidad de la persona para
cambiar de orilla, es decir de situación. Siempre, por supuesto, un cambio
para mejor.
Mirar : Mirar cómo corre el agua de un río es síntoma de sosiego.
No obstante, si la vida ya es demasiado tranquila, quiere decir que se
deja pasar sin intervenir en ella para nada.
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