

El
desván representa el lugar donde se alojan las ideas. Es todo lo que nos
da vueltas a la cabeza pero que no hemos perfilado aún. Son ideas que
existen, que están ahí en lo alto, pero que no han tomado consistencia.
Por otra parte, el desván es aquel espacio del espíritu en donde se guardan
los recuerdos. Subir a un desván puede reflejar cierta nostalgia. También
es síntoma de cierta actividad mental, positiva o no. Que haya ruido en
un desván significa que las ideas evolucionan a su antojo y a nuestras
espaldas. Un desván lleno de objetos representa una cabeza demasiado llena
y agotada. Un desván de aspecto confortable es símbolo de una capacidad
intelectual positiva.
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