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El pan de jengibre: recetas y trucos

Elena Bonet
por Elena Bonet Publicado en 4 de abril de 2010

La casa de jengibre de Hansel y Gretel, las galletas del muñeco de jengibre… Reconfortantes recuerdos que, al igual que la ternura, el calor hogareño y el ambiente festivo, nos avisan de la llegada de la Navidad. Descubre nuestros trucos y consejos para elaborar una deliciosa receta de pan de jengibre con miel.

La receta del pan de jengibre: no existe una única receta sino infinidad de elaboraciones dependiendo de la región, las especias añadidas, el uso o no de miel, si se prefiere una textura esponjosa o seca (no hay que olvidar que, al fin y al cabo, se trata de un tipo de pan). Eso sí, ¡la que aquí te ofrecemos queda riquísima!


Ingredientes para 1 pan de jengibre con miel

-250 g de miel
-250 g de harina
-100 g de azúcar en polvo
-1 bolsita de levadura química
-2 huevos
-10 cl de leche

-1 cucharada de café de anís verde molido
-1 cucharada de café de nuez moscada rallada
-1 cucharada de café de canela en polvo
-1 cucharada de café de jengibre en polvo
-1 bolsita de azúcar avainillado


Preparación del pan de jengibre
-Calienta la miel en un cazo (o en el microondas) y, a continuación, añádela al recipiente en el que hayas puesto la harina. Mezcla ambos ingredientes con la levadura química, los dos azúcares y una cucharada de café de cada una de las especias: anís verde, nuez moscada rallada, canela y jengibre.
-Remueve dicha preparación con una cuchara de madera a medida que incorporas poco a poco los huevos y la leche tibia. Vierte toda la mezcla en un molde para pasteles untado de mantequilla y espolvoreado con harina. Introdúcelo en el horno a 160 °C (termostato 5-6), sin precalentar, y deja que se haga durante una hora o una hora y cuarto.
-Saca el pan del molde cuando esté completamente frío. Espera como mínimo 24 horas antes de probarlo. Envuélvelo en papel de aluminio para que puedas comerlo toda la semana.

Algunos trucos para elaborar el mejor pan de jengibre

La cocción

Introduce el molde en el horno sin precalentar para que el pan quede crujiente e hinchado por fuera y bien hecho por dentro.

Las especias

El anís verde es uno de los secretos para conseguir ese sabor tan familiar del pan de jengibre. No obstante, la combinación de todas las especias contribuye a dicha familiaridad y es lo que realmente da resultado. Adapta las cantidades en función de tus gustos, suprime algunos ingredientes o añade otros como el cardamomo, el anís estrellado, las semillas de hinojo, o el cilantro machacado.

Los perfumes

Innova añadiendo frutos secos, fruta secada, fruta fresca, zumo de naranja, ron, etc.

La miel

No es obligatoria, pero forma parte del sabor tan característico del jengibre. Normalmente se utiliza miel de mil flores, pero también se emplea la de naranjo, acacia o de castaño si se busca un sabor más delicado.

La harina

Prueba la harina completa o de castaña (1/3 por 2/3 de harina blanca), la de centeno o escanda. El pan queda más compacto, oscuro y con un sabor más marcado.

La leche, la mantequilla y los huevos

Son ingredientes completamente facultativos. Eso sí, son los que aportan textura, esponjosidad y dulzor al pan. Todo depende del resultado que quieras: seco y desmenuzable o esponjoso y compacto.

Los muñecos de jengibre

Se elaboran con un poco más de harina para conseguir una masa más consistente. También se preparan con una base de bizcocho con especias.


Información nutricional sobre el pan de jengibre
El pan de jengibre aporta mucha energía, sobre todo cuando lleva miel, harina completa y frutos secos.

La energía que da al cuerpo es rápidamente explotable, de ahí que se trate de un alimento ideal para la práctica de deportes de resistencia: senderismo, esquí, patinaje, etc. Además, se conserva durante bastante tiempo si se mantiene envuelto para que no se seque.

¿Qué hacer con pan de jengibre?
Observa:

En tostadas

Con foie-gras, embutidos y quesos. El sabor dulce de las especias casa muy bien con los sabores fuertes y puros y las texturas con carácter.

En platos salados

Es un ingrediente clave para la carne a la brasa. Se utiliza también para hacer pan rallado, en recetas con carne (una rebanada con mostaza o mojada en la salsa), para elaborar rellenos o incluso crumbles salados.

Con queso

De cabra, roquefort, queso fresco, gorgonzola... fundidos, a trozos o untados.

En postres

Torrijas, milhojas, tiramisú, carlota, pastel de queso, crumbles... Desmígalo sobre unas pocas manzanas pasadas por la sartén, o hechas unos minutos al horno, y conseguirás un postre rapidísimo de preparar, crujiente, ligero e impresionante.


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