El papel de la doula
Durante siglos, las mujeres se han unido en los mágicos momentos que rodeaban a la llegada de un niño. Madres, hermanas, amigas, todas se ayudaban y apoyaban para traer al mundo a un nuevo bebé. Una experiencia cargada de sensaciones que a menudo también podía ser un momento de peligro mortal para la madre y el niño.
Con los avances científicos y médicos todo esto ha cambiado. Las muertes durante el
parto, tanto de las madres como de los recién nacidos, han descendido
considerablemente haciendo que este momento ya no sea temido por las mujeres. Sin embargo, esto también ha hecho desaparecer esos fuertes lazos femeninos que existían antiguamente.
La ciencia se ha encargado de mejorar las cuestiones médicas pero ha olvidado los tan importantes elementos sensibles y humanos indispensables en un parto. Así, en la actualidad, dar a luz se ha convertido en un acto mecanizado, controlado y frío que puede afectar al estado anímico no sólo de la madre, sino también del bebé.
Traer un hijo al mundo no consiste solamente en un hecho físico. Durante el
embarazo, parto y post-parto una mujer se ve sometida a un estresante cambio en su cuerpo y en su vida. Alejados muchas veces de la familia, en una sociedad que suele olvidarse de los sentimientos más profundos, hace que traer a un hijo al mundo no siempre sea fácil. Hemos llegado a una sociedad más segura pero también más frágil en lo que a sentimientos se refiere.
¿Qué es una doula?