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Aprender a decir 'no', la clave para sentirnos mejor con nosotras mismas

por Redacción enfemenino Publicado en 9 de junio de 2015
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Decir no resulta en algunas ocasiones una tarea de lo más complicada. El aprendizaje durante nuestra infancia, la influencia de nuestro entorno y nuestro nivel de autoestima pueden potenciar esta dificultad. Aprender a decir 'no' es el primer paso para comenzar a sentirnos más satisfechas con nosotras mismas. ¿Lo intentamos juntas?

En el entorno laboral o personal, durante la adolescencia o ya en nuestra vida adulta. La dificultad para decir 'no' es uno de nuestros principales problemas a la hora de relacionarnos con las personas que hay en nuestro entorno. El miedo a que nuestras opiniones no estén a la altura de las circunstancias o al enfado de la persona que recibe nuestra negativa, nos condiciona a la hora de manifestarnos libremente. Por suerte, se trata de una conducta modificable, tal y como nos cuentan los psicólogos del Grupo XXI.

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¿Qué sabes de la asertividad?

Aprender a decir no tiene mucho que ver con la asertividad pero, ¿sabes qué se esconde detrás de este término? "La asertividad es la capacidad de conducirse encontrando un equilibrio entre los derechos y las necesidades de los demás y los nuestros propios", señala una de las psicólogas de Grupo XXI, profesionales que participan en el curso 'Aprender a decir no con asertividad' que organiza Samastah.

Existe una conducta que se centra en la actitud sumisa en la que damos más prioridad a lo que quieren los demás que a nuestros propios deseos. Una de las características principales de este comportamiento es la dificultad para decir no. Y es que muchas veces resulta complicado dar nuestras ideas o negarnos a hacer algo que nos pide una persona por la que tenemos aprecio o con quien tenemos una relación laboral.

En el extremo opuesto, encontramos la conducta agresiva en la que hay una mayor atención a las propias necesidades y los propios derechos y se tiene a descuidar los derechos de los demás. En el medio de estas dos posturas encontramos el comportamiento asertivo que justamente busca el equilibrio: tratar de respetar a los demás pero siempre respetándose a uno mismo. "Cuando uno aprende a decir no, se sitúa en este punto medio", nos comenta la psicóloga.

¿Por qué nos cuesta decir no?

Hemos querido llegar al fondo de este problema y descubrir por qué nos cuesta tanto manifestar nuestra negación en algunas situaciones. Como ya te hemos contado, decir no es una conducta englobada dentro de las habilidades asertivas. Cuando decimos 'no' a alguien nos tenemos que enfrentar a dos emociones. Por un lado, tendríamos el miedo a las posibles consecuencias que puedan tener nuestra negativa: puede ser que la otra persona se enfade, nos rechace, deje de contar con nosotras o surja un conflicto. A veces, no querer enfrentarnos a la postura de otro es el principal motivo para asentir en contra de nuestro bienestar.

Quizás puedan surgir sentimientos de culpa que nos hagan pensar que somos egoístas o malas personas. Esas son las dos emociones principales que nos surgen cuando nos enfrentamos a decirle no a alguien. Y es que, en definitiva, siempre resulta mucho más fácil decir sí y evitar el conflicto para no sentirnos mal con nosotras mismas. A medio y largo plazo comprenderemos que decir 'no', nos hubiese hecho sentirnos mejor.

¿Cuándo nos cuesta decir no?

Hay personas que lo centran en un solo ámbito, como el entorno laboral y personal pero lo más común es que ocurra de forma más general y se dé en diferentes ambientes. A veces, se elige voluntariamente no decir 'no'. Esto quiere decir que hay personas, por ejemplo, que en un entorno laboral tragan mucho y ceden ante jefes más agresivos. No lo hacen porque sean personas poco asertivas, sino porque estamos eligiendo callar porque en un momento determinado nos parece lo más conveniente.

Los psicólogos nos cuentan, sin embargo, que hay personas con actitudes totalmente diferentes en su entorno laboral y personal. Así, hay individuos muy sumisos en el ámbito laboral que después, cuando están rodeados de sus seres queridos, pueden comportarse de un modo mucho más agresivo. Sería, por ejemplo, una actitud típica de los maltratadores. También puede ocurrir el caso contrario: personas que con sus parejas tienen una actitud muy sumisa y después son jefes con actitudes agresivas. ¿Te han ocurrido alguna vez situaciones parecidas?

La autoestima, imprescindible para aprender a decir no

Esta dificultad para decir no, ¿tiene algo que ver con algún rasgo concreto de la personalidad? Los psicólogos de Grupo XXI, señalan que tiene más que ver con una conducta que con una forma de ser específica. Sin embargo, sí que guarda relación con personas que tiene un déficit de autoestima, que no se sienten seguras de sí mismas, que se sienten inferiores, piensan que sus opiniones valen menos y no se atreven a defenderlas.

Nuestros psicólogos nos explican que "muchas veces estos aprendizajes vienen desde la infancia". Por ejemplo, si hemos crecido en un entorno en el que se premiaba la conducta sumisa (portarse bien, ceder ante nuestros hermanos, no molestar a los mayores...), esta conducta se manifestará el día de mañana en las personas adultas con una dificultad notable para decir no. También ocurre con personas que durante su adolescencia han sufrido reprimendas por expresar sus opiniones e intentar ser más independientes.

En el caso concreto de las mujeres, durante la infancia a algunas de nosotras se les otorga un rol más pasivo y esto puede repercutir en nuestra dificultad a la hora de decir no cuando somos adultas. Aún así, se trata de un problema que afecta a hombres y mujeres por igual, según nos cuentan desde Grupo XXI.

¡Pasemos a la acción!: cómo aprendo a decir 'no'

En primer lugar, tenemos que hacer una evaluación de nuestra situación. Cada persona está condicionada por unas situaciones determinadas y es importante que cada una de nosotras sea consciente de cuáles son sus obstáculos y pensemos cómo enfrentarnos a ellos. En este punto tenemos que valorar las repercusiones de esa respuesta negativa y buscar ese equilibrio entre nuestras necesidades y las del resto.

A partir de ahí, es el momento de aprender la conducta específica de decir 'no'. Tenemos que comprender que poniendo excusas o mintiendo a la otra persona no estaremos consiguiendo nuestro objetivo. Debemos intentar llegar a la razón verdadera.

Otro de los aspectos que debemos aprender a tratar es la forma de lidiar con las personas manipuladoras. Para ello, existen técnicas concretas que nos ayudan a mantenernos en el 'no' cuando nos insisten mucho, tratan de invadirnos y abusar de nosotras.

Con todo ello, ¿estás preparada para decir 'no'?


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