7-15 Te acuerdas de los buenos momentos, esperando que regresen: poco a poco te vas consumiendo.
Es verdad. Deja de ahogarte en tus lágrimas, mirando a la puerta con la esperanza de que vuelva a aparecer: sal, rodéate de gente, conoce mundo. Es un excelente antídoto que te permitirá ir recuperando poco a poco la sonrisa, y que te ayudará a reencontrar la confianza en ti misma y a sentirte mejor.
|
|