Descripción:
Ambos permanecen tumbados hacia el mismo lado. La espalda de la
mujer está contra el pecho del hombre.
Lo que esta postura estimula:
La penetración vaginal por detrás suele ser bastante
profunda, por lo que es agradable para ambos.
¿Para quién?
Para aquellos que no tienen ganas ese día de probar otras
hazañas y prefieren el cariño y la ternura. Para
aquellos que se sienten cansados, pero sin embargo, tienen ganas
de hacer el amor. ¡Al volver tarde de una noche de fiesta,
puede ser una buena opción!
Variante:
Para sentir más placer, la mujer se puede inclinar hacia
adelante. Su espalda ya no toca el pecho de su pareja, ¡pero
consigue un placer más intenso! Ya que la penetración
es mucho más profunda.
La opinión de Leticia: Es la postura del amor sosegado.
Me gusta, pero prefiero las posturas más pasionales, más
activas. Pero bueno, cuando una pareja lleva tiempo junta, no
siempre tienes momentos pasionales como suele ocurrir los primeros
días de la relación. Por lo tanto, hay que saber
apreciar también ese postura sosegada y tranquila. Y os
aseguro que he tenido orgasmos intensos en esta postura, y de
hecho, ¡a veces complétamente inesperados! Quizás
porque cuando permanecemos tranquilas, ¡nos dejamos llevar
más por el placer!
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