
|
 |
Una
tarde, en un bar de copas, me quedo alucinado
al ver a una chica que está bailando. La
miro, me ignora, me da incluso la espalda. Me
acerco, discretamente, para verla un poco más
de cerca. Su manera de bailar es única,
graciosa, irresistible. |
|
A
pesar de todo, la intento invitar a una copa,
pero ¿me está fusilando ardientemente
con la mirada? Es cierto que no soy un profesional
del ligue, pero ¡es tan atractiva! Bueno,
voy a por todas, de todas maneras no tengo nada
que perder. Le planto, suavemente, un cálido
beso en el cuello y, contra todo pronóstico,
se deja querer. Me mira de frente, pero sus ojos
ahora me hablan más de amor que de guerra.
Empiezo de nuevo mi ataque y la siento reaccionar
como si la estuviese estimulando la parte más
sensible de su cuerpo. Seguidamente, comienza
a besarme apasionadamente ...
|
|
|
|
|
|
|
Haz clic
para descubrir otra posibilidad:
|
|