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No existe otra como tú. Tú lo sabes, ¿pero él?
Ocúpate de demostrarle que no es fácil encontrar a una mujer tan
preciada como tú.
1 - Desvélale tus pasiones. Las mujeres más bellas no son las
más amadas, sino las más apasionadas. Que tu pasión sea el
acordeón, la espeleología, las novelas policiacas o la escultura,
carece de importancia. En cambio, la energía que consagras a amar algo,
a interesarte por ese algo, es lo que le hechizará. Sabrá que si
te apasionas por él, acabará disfrutando enormemente.
2 - Aprende a reírte con él. A un hombre le gusta que una
mujer sea guapa, inteligente, apasionada, interesante... pero también que
pueda ser su amiga. Una mujer que pueda reír con él, que le haga
sentirse a gusto y con la que se sienta bien. Cultiva la amistad, la complicidad,
el humor.
3- Sorpréndele. No busques las cosas más complicadas, pero
aprende a adaptar la sorpresa a sus gustos. A un hombre, por definición,
le gusta sentirse aventurero y todo lo que le recuerde que no es aburrido, le
gusta. Medias de redecilla, cenas sorpresa, regalos inesperados... En tus manos
está, aprovechando que le conoces bien, encontrar aquello que le guste.
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