¿Estás enamorada de un hombre genial que
sólo tiene ojos para ti? Y desde hace algún tiempo, te ronda la
idea... Te ves con un vestido blanco, una alianza en el dedo, salir de la iglesia
bajo una lluvia de pétalos de rosa. Tras esta imagen idílica se
esconde un el sentimiento de seguridad que te infunde una agradable convivencia,
aunque más prosaica. ¿Estás preparada para vivir a largo
plazo, todos los compromisos morales, afectivos y económicos que exige
el matrimonio? ¿O prefieres esperar un poco, antes de dar el paso... o
escapar para siempre? Lo
sabrás al final de este test.