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Qué cambia cuando te casas

por Redacción enfemenino Publicado en 13 de mayo de 2015
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¡Adiós novio, bienvenido marido! Aquí tienes una lista de los cambios que vas a experimentar al casarte. Asume tu nuevo papel porque estáis muy cerca de crear una familia.

Habéis decidido dar el paso, dentro de poco seréis marido y mujer, una nueva etapa empieza y aunque estás emocionada también te sientes algo desconcertada. Esperas que todo siga siendo, por lo menos, igual de maravilloso que hasta ahora pero, no tienes ninguna garantía, bueno sí, el amor.

© Pinterest

Si no tenías suficiente con los preparativos de la boda, te acabas de enterar de todo el papeleo que tienes que hacer, que si hacienda, cambio de carné de identidad y de conducir… Tómatelo con calma, en realidad lo mejor está por llegar, o lo peor.

AVISO: el contenido de este artículo está escrito en tono de humor. Relájate y sigue leyendo mientras pasas un buen rato.

-Mudanza. Adiós dulce hogar. Quizá te enfrentes a un cambio de vecinos, de cama, de almohada o incluso de barrio. Por supuesto la mudanza implica una rigurosa limpieza de armario. Despídete de todo aquello que no necesitas, regala esas prendas que hace siglos que no te pones y llévate lo imprescindible. Seguramente te resulte muy interesante el Método KonMari.

-La nevera está vacía. Sí amiga mía, tu madre ya no va a la compra por ti. Lo sé, no te explicas cómo puede desaparecer tan rápido la comida, pero es que antes de casarte mamá se ocupaba de TODO. Se lo que estás pensando, estás en una nube, crees que podrías alimentarte de los besos de tu maridito, pero eso no es cierto. Vuelve a la vida real, elabora un menú, id al supermercado y ceñiros a los planes.

El vértigo del matrimonio es un vértigo que engancha, que te chifla, que te hace feliz. Así que tómatelo a broma, porque todos estos cambios se llevan mejor o peor, pero se llevan.

-Ya eres señora, y no una señora cualquiera, eres la señora de "Pepito". Esto no te convierte en una mujer mayor, te quedan muchas cosas por vivir, pero asimila lo antes posible que cuando un niño te pida la hora podría llamarte señora.

-Comienzas a compartir cuarto de baño con un hombre. De este punto se podría escribir un único artículo. ¿Qué puedes esperar de esto? Tapa del retrete levantada, desorden y pasta de dientes en el lavabo. Por muchas ganas que le pongan, los hombres no son capaces de dejar el baño como a ti te gustaría.

Además ahora debes respetar su espacio, compartís repisa y todos tus cosméticos no caben a la vista. ¡OMG!

-La cuenta común del banco. Llegó la hora de pagar a medias, necesitáis una cuenta bancaria conjunta para pagar gastos generales como el alquiler, el agua, la compra o cualquier imprevisto que os afecte a los dos.
Se buena y no la uses para comprar tus caprichos personales, para eso tienes tus ahorros.

-Celebraciones familiares. Ya no valen las excusas de siempre, tienes que ir a comer con su madre todos los domingos y pasaréis una Navidad con tus padres y otra con los suyos. Antes de que lleguen fechas señaladas hablad el tema, llegad a un acuerdo y cumplidlo. Es muy importante que seas sincera.

Recuerda que ahora su familia también es tú familia.

-Cuidado con las llaves.Olvídate de darle una copia de las llaves de vuestra nueva casa a tu madre o a tu suegra. No es necesario, puedes dárselas siempre que os vayáis de vacaciones por si hubiera una urgencia, pero en el día a día es innecesario.

-Ventajas fiscales. Tributación conjunta en el IRPF, herencia por fallecimiento, pensión de viudedad… Consulta estos puntos con un profesional, es importante estar informado.

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