El violeta en decoración

Publicado por Elena Bonet
Publicado en 13 de enero de 2010

El violeta se ha considerado durante mucho tiempo un color difícil de combinar y poco recomendado en decoración. Sin embargo, hoy en día este color forma parte de los que están más de moda. Esta mezcla sutil entre azul y rojo forma parte de una paleta de colores que crean ambientes originales y muy actuales.


Simbolismo

Es la unión paradoxal entre dos colores con personalidades opuestas, rojo y azul, que sugiere misterio, riqueza pero también melancolía y sensualidad según domine uno u otro. Además, es conocido por ayudar a recuperar la armonía interior y en el estudio de colores se lo considera relajante y al mismo tiempo apropiado para favorecer la sexualidad femenina y la creatividad. Es un color complejo y rico, excelente para la salud psicológica.

El violeta a lo largo del tiempo
Este color ha estado durante muchos años asociado al misticismo en la simbología occidental. De hecho, en la religión católica es el color del hábito del obispo y del sacerdote en Adviento y Cuaresma. También fue el color de la nobleza y no suscitó interés hasta llegada la década de 1970, durante la cual tuvo que vivir la revolución de la aparición de los muebles en plexiglás.

La alternativa luminosa al negro
Es un color capaz de reproducir la sobriedad del negro, muy adecuada para los comedores o los dormitorios, ofreciendo al mismo tiempo mucha más luminosidad. Con las tonalidades oscuras (eléctrico, ciruela) se puede jugar a elegir entre chic y luminoso. Los diseñadores actuales utilizan este color constantemente porque está muy de moda: “El violeta tiene la particularidad de hacer que los objetos más sencillos parezcan de lujo”, explica Vincent Grégoire, cazador de tendencias.

El violeta en el salón
Se utiliza mucho para vestir esta estancia, la hace elegante, contemporánea y densa creando un ambiente de diseño y sobriedad. Hay quienes lo utilizan para pintar las paredes y añaden muebles negros o grises sin que el resultado sea triste, además se benefician de otra de sus virtudes: agrandar el espacio. Y es que el violeta, igual que el azul y el rojo que lo componen, absorbe la luz y hace que los espacios más pequeños adquieran profundidad.

El despacho violeta

Hace poco se lo ha definido como uno de los colores más relajantes y se ha convertido en uno de los favoritos para los estudios y los despacho, ya que ofrece al mismo tiempo relajación y el ambiente propicio para la creatividad.

¿Se puede poner donde uno quiera?
aSuele pensarse que este color no quedará tan bien en la cocina o el baño como en el salón. No obstante hay muchas personas que hoy eligen un violeta más suave (o más eléctrico, aunque con menos frecuencia) para los baños, el pasillo o la cocina. Lo más importante es saber crear y conservar una armonía entre las diferentes tonalidades y habitaciones del hogar. Colette Brun, decoradora, confiesa: “En una ocasión me atreví a diseñar para un cliente una cocina roja con los electrodomésticos y los utensilios violetas. Surgió un modelo muy original que me han vuelto a pedir en muchas ocasiones.”

¿Qué ambientes se pueden crear con el violeta?
Debido a su riqueza claroscura y su variedad de tonalidades, el violeta combina con muchos colores. No obstante hay que vigilar porque todo depende del ambiente que busquemos:
>Interior futurista: elije el violeta eléctrico y añádele mobiliario blanco o negro lacado, si puede ser, y conseguirás un ambiente working girl total para el salón. Si quieres más originalidad, añade un toque de naranja vivo, tipo El quinto elemento.
>Interior sexy y barroco: juega con los materiales. Los tonos ciruela, berenjena, púrpura o gris violáceo combinan con los encajes negros y los tejidos acolchados, mucho más sensuales. Es ideal para las habitaciones de adultos, pues favorece la teatralidad de los juegos amorosos.
>Interior romántico: lilas, malvas... con muebles de madera envejecida como si fuera una casa de campo, algodón blanco o beige con toques verdes. ¡Frescura asegurada!
>Interior setentero: el ciruela es el mejor tono para retroceder a la década de 1970 en compañía de colores como el naranja, el amarillo o el verde. Moqueta, alfombra de pelo, muebles redondos... todos ellos serán bien recibidos.
>Interior cómodo e íntimo: elije el púrpura, el violeta oscuro, el ciruela o incluso el berenjena y combínalos con elementos plateados. Te quedará una estancia muy de moda, parecida a un bar lounge del casco antiguo de cualquier ciudad cosmopolita.

Consejos y precauciones
A pesar de estar muy de moda sigue siendo un color con carácter que hay que escoger tras haber reflexionado. Si tienes muchos muebles y de diferentes colores, asegúrate de que todos ellos crearán un conjunto coherente antes de pintar el salón. Empieza con una pared, por ejemplo, para irte habituando. Si quieres pintar un dormitorio, elije tonos claros: lilas o malvas. Piensa en el gris, que destaca todas las tonalidades de violeta. Y cuando compres pinturas o telas no te fíes de la terminología utilizada: violeta arándano o malva suave... Dependen del fabricante y puedes correr el riesgo de encontrarte con no gratas sorpresas... Pide muestras y si compras por internet, que te envíen imágenes en las que el tono se vea con claridad.


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