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Maternidad

10 cambios sorprendentes durante el embarazo

Terry Gragera
por Terry Gragera Publicado en 13 de marzo de 2017
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En algunas ocasiones, el embarazo no te hace cambiar, sino "mutar". Es como si te convirtieras en una persona diferente a la que incluso... le cambia el número de pie. La mala noticia es que se prolongarán durante unos cuantos meses. La buena es que tienen premio final: ¡tu bebé!

Ya sabes que durante la gestación vas a engordar unos cuantos kilos, te vas a notar más sensible, somnolienta e incluso despistada. A veces, estarás muy contenta, a veces muy tristona, porque las hormonas harás de las suyas. A medida que avancen estos nueve meses te sentirás más torpe y te costará moverte por el volumen de la tripa, la hinchazón de piernas, el cansancio... La mayoría son cambios evidentes. Pero hay otros que no lo son tanto y con los que puedes encontrarte por sorpresa. ¿Quieres saber de cuáles se trata?

Cambios sorprendentes en el embarazo © iStock

1. Te crecen... ¡los pies!

Si tienes complejo de pie pequeño, estás de suerte. Porque en el embarazo los pies crecen hasta una talla. Suele deberse a la retención de líquidos. Tranquila, es un efecto transitorio y podrás recuperar tu zapatero maravilloso cuando des a luz.

2. Te aumenta la miopía

Por efecto de las hormonas del embarazo, si eres miope en estos nueve meses... ¡lo serás aún más! Es posible, además, que si siempre has tolerado las lentillas, ahora dejes de hacerlo. Eso sí, si tienes pensado operarte de la vista, no lo hagas hasta pasados unos meses de posparto, cuando las hormonas y tu graduación se estabilicen.

3. No soportas determinados olores

Si la sensibilidad a los olores del embarazo permaneciese durante toda la vida, se nos haría muy complicado convivir. Porque ahora no soportarás olores cotidiano, como el del perfume de tu chico, el de los muebles de tu casa, el de comidas que antes te encantaban... Respira, también acaba pasando.

4. Te apetece comer cosas raras, raras, raras

Tu paladar deja de ser gourmet durante el embarazo y, de repente, te apetecerá comer cosas (muy raras), harás combinaciones imposibles o te morirás por alimentos que antes repelías. Lo de los pepinillos en vinagre es muy conocido, pero no te sorprendas si te ofrecen ir a comer a un restaurante con 3 Estrellas Michelin y prefieres quedarte en casa saboreando un plato de... ¡albóndigas de lata! O si te da por los berberechos y los tomas hasta la indigestión. Ahora bien, si te sientes atraída por cosas como la tiza, los metales o alguna otra incomestible, puede que estés pasando un problema más grave, denominado pica, por el que tendrías que consultar al ginecólogo.

5. Te sale una línea negra en el ombligo

Es uno de los grandes misterios del embarazo. ¿Por qué sale esa línea oscura desde el ombligo hasta el pubis? Se denomina "línea alba" y va desapareciendo en el posparto. Pero el hecho es que dividirá tu tripa en dos quizá para señalarte que a partir de este momento tu corazón latirá doble: por tu hijo y por ti.

6. Disfrutas de orgasmos increíbles

Sí, has leído bien. A pesar de la tripa y de las molestias del embarazo, el placer sexual se intensifica mucho durante la gestación. Lo habitual es que suceda durante el segundo trimestre, el mejor para la embarazada. Muchas mujeres sienten un aumento exponencial del deseo y disfrutan de unos orgasmos con una intensidad diferente, y algunas que hasta ese momento no habían disfrutado del sexo, ¡experimentan sus primeros orgasmos estando embarazadas! ¿La razón? La zona de la vagina tiene mucha más irrigación sanguínea, lo que aumenta la sensibilidad y el placer. ¡A disfrutarlo!

7. La comida te sabe a metálico

Al margen de las náuseas y los vómitos y la ralentización de la digestión durante el embarazo, hay un cambio que te puede estropear las comidas: la disgeusia. Dicho así tal vez no sepas a qué se refiere, pero es la molesta sensación de que saboreas algo metálico, como si chuparas monedas. Se debe a una desregulación en los niveles de estrógenos, así que, como la mayor parte de lo menos bueno en el embarazo, acaba pasando.

8. ¡Roncas! Sí tú

Ya sabemos que las mujeres como tú no roncan, pero las mujeres embarazadas sí. Se debe a la congestión nasal que se experimenta sobre todo al final de la gestación. No te avergüences. ¡Una experiencia más que contar a tu retoño!

9. Te sale pelo... en sitios insospechados

Hay algo muy bueno durante el embarazo: tu melena lucirá más espléndida que nunca. Durante estos nueve meses, lo habitual es que el cabello se fortalezca y entre en fase de reposo, por lo que no se caerá. Pero... eso implica también que a algunas mujeres les crece pelo donde antes no lo había (rostro, barbilla, brazos...). No se puede hacer mucho contra esto, pues, una vez más es efecto de las hormonas, pero todo volverá a su naturaleza en el posparto.

10. Tu corazón (y otros órganos) se recoloca

Como si se tratase de un "tetris", órganos tan importantes como el corazón se desplazan y recolocan en el embarazo. Por ejemplo, el corazón se traslada más hacia arriba y hacia adelante para permitir el crecimiento uterino. El estómago, el hígado, los pulmones... modifican su ubicación habitual para dejar paso al bebé.

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