Era un salto que quería dar. Tenía muy claro cómo quería que sonara este disco, cada canción, el concepto, la evolución... y fue lo que me animó a tomar la decisión de tomar el mando de la producción de este disco.
¿Cómo te preparaste para este reto?
Llevaba tiempo persiguiéndolo. Hasta que no hice una prueba con la canción
Chiquitita las navidades pasadas, no me había dado cuenta de lo que me gustaba producir. Cuando compones una canción también produces, pero de ahí a tomar las riendas de producir un disco entero es diferente. Yo quise tomar esas riendas, y sobre todo era el momento, porque era cuando me sentía segura.
Has grabado el disco en los estudios East West de los Ángeles, donde han grabado artistas míticos como Frank Sinatra. ¿Como fue la experiencia?
Fue increíble. Me quería ir a Los Ángeles por una cuestión de concentración, me gusta alejarme de casa cada vez que grabo, necesito distanciarme. Ya el anterior disco lo había grabado en Italia. Y para este trabajo estaba exactamente donde quería, con quién y de la manera que quería.