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Maternidad

14 secretos (confesables) que toda mamá guarda

por Redacción enfemenino Publicado en 26 de enero de 2016
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Todos tenemos en nuestra mente la imagen de la mamá perfecta. Aquella que siempre tiene preparada la merienda, hace galletitas, va peinada impecable... pero, ¿qué pasa en la mayoría de las casas con niños? ¡Efectivamente! El desastre suele reinar en todas partes y a veces la rutina se hace muy cuesta arriba. Por eso las mamás tienen que acudir a pequeñas astucias para salir adelante cada día. Estas son algunos de los secretos mejor guardados de las mamás.

Sin que esto sirva de precedente queremos poner evidencia los pequeños "fallos" que todas las mamás hemos tenido (y tendremos) alguna vez en la vida y es que la madre perfecta, por mucho que todas lo intentemos, no existe. Quién no se sienta identificada con las pequeñas confesiones que os vamos a enumerar a continuación, ¡que tire la primera piedra!

1. Sí, a veces sentimos un gran alivio y un verdadero sentido de la libertad cuando cerramos la puerta de nuestro dormitorio y pensamos: "¡Por fin tengo tiempo para mí! (nos da vergüenza admitirlo, pero es tan relajante...)".

​2. Pues sí, muchas veces no nos apetece leerles el cuento de por la noche, ¿qué le vamos a hacer?... Y por eso, elegimos el libro más pequeño que tengamos para terminar rápido y que se duerma pronto... ¿Somos malas por ello?

3. ¡Reconócedlo! No nos acordamos ni de la fecha de su primer corte de pelo ni de cuándo se le cayó el primer diente ni de cuándo fue la primera vez que comió con cuchara.

4. Sí, a veces preguntas a los peques qué quieren de cenar por la noche porque sabes perfectamente cuál va a ser la respuesta: "¡¡patatas fritas!!". Así te sientes menos culpable por no darles las raciones de verduras que les corresponden a la semana.

5. Seguro que a todas os ha pasado: llegar al médico y daros cuenta de que las uñas de los pies de tu hija hace mucho que no ven unas tijeras. "¡Qué vergüenza!"

​6. A veces, la idea de acompañar a tu peque (junto con su mini pandilla de fieras salvajes) a la piscina, no te hace mucha gracia (o no cuentas con las fuerzas suficientes ese día) por lo que inventarse una excusa de trabajo para que sea otro padre quien les cuide, siempre es la salida. "Uy, me surgió una reunión importantísima y no podré llevar a los niños, ¿podéis encargaros vosotros?".

7. Sí, confesad que a veces les ponéis la televisión para que os dejen un ratito libre y así hacer el papeleo atrasado o terminar de leer un buen libro.

8. Aunque parezca una locura, trabajar en casa es un alivio sobre todo cuando los niños están de vacaciones y les dejas en casa de los abuelos. Llegar a casa tranquilamente, sin prisas, baños, cenas... y alejarte de la preocupación de estar pendiente de ellos por unas horas para dedicarlas a adelantar cosas del trabajo puede llegar a ser muy relajante.

9. ¿A quién le amarga un dulce? Pues eso precisamente es lo que pensamos muchas mamás cuando el día de Halloween por fin los niños se quedan dormimos y atacamos recatadamente el cargamento de caramelos que han conseguido (total... ¡hay muchos! no se los van a comer todos ni de broma).

10. Sí, muchas veces tiramos de platos precocinados porque en ocasiones nos salva la vida. No siempre tenemos tiempo de preparar un cocido o una ternera al horno, ¿no?

11. Sí, a veces les llevamos al parque para que jueguen al aire libre, no solo para que tomen aire fresco sino para no tener que aguantar los gritos y correteos por el pasillo de casa.

12. Efectivamente, confesad que no les bañamos todos los días. Además, dicen que el exceso de jabón en la piel daña el PH, ¿no?

13. La esterilización se acabó en casa desde el momento en el que comienzan a llevarse todo a la boca... ¡Es imposible vivir así!

14. Sí, a veces fingimos que no entendemos lo que nuestro hijo pequeño nos quiere decir para por ejemplo, no tenernos que tirar al suelo y construir por enésima vez una pirámide de cubos de plástico.

¿Todas estas confesiones nos hacen ser malas madres o simplemente mujeres normales y corrientes que hacen todo lo posible por encontrar el equilibrio y llegar a dar lo mejor de sí para ser buena esposa y mamá al mismo tiempo? Sinceramente, todas las mamás que se sientan identificadas con estos pequeños secretos aman y cuidan a sus hijos como las mejores.

Y es que como dice el dicho: "la madre perfecta es la que no tiene hijos". Y, ¿vosotras?, ¿os sentís identificadas con alguna de estas confesiones?, ¿hay alguna otra que queráis compartir con nosotras?




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